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lunes, 4 de mayo de 2026

 Movilidad con alumnos

11-18 de abril de 2026 Grimstad

Del 11 al 18 de abril hemos realizado una movilidad Erasmus a Noruega. Para resumirla en unas palabras, puedo decir que ha sido una experiencia enriquecedora, interesante e intensa.


Hemos visitado una escuela con un nombre impronunciable: Kvalifiseringstjenesten. Es un centro educativo para refugiados. Allí participan en clases de noruego y en asignaturas como matemáticas, ciencias sociales y ciencias. Tratándose de alumnos que huyeron de países donde no tenían acceso a la enseñanza básica, ofrecerles estos conocimientos es imprescindible para que puedan tener oportunidades en el mercado laboral. El funcionamiento del centro es muy especial; creo que no tenemos nada similar en España. Se abarcan todos los aspectos necesarios para la integración de los refugiados, no solamente el aspecto pedagógico. De hecho, el personal del centro incluye tanto a profesores como a empleados de la Oficina de Asilo y Refugio.

Hemos asistido por las mañanas a las clases, en las que hemos participado activamente; nos han incorporado a sus actividades. También han intentado enseñarnos palabras noruegas, pero hay que decir que es un idioma difícil: tiene muchas vocales.

Hemos utilizado el inglés para poder comunicarnos con los alumnos, aunque no todos tienen un buen nivel, lo que a veces ha dificultado la comunicación. Sin embargo, cuando faltaban las palabras, hemos utilizado otros medios —gestos, dibujos— para hacernos entender.

Queremos agradecer especialmente el compromiso del coordinador Erasmus del centro, Arve, que nos ha organizado la visita minuciosamente. Además, nos ha brindado su ayuda en todo momento y nos ha acompañado en nuestras actividades de la tarde. Sin él no habríamos podido disfrutar de la misma manera estos días en Noruega.

El primer día disfrutamos de un paseo por Grimstad y, por la tarde, fuimos a un partido del equipo local. El fútbol une a las personas.


 

 El segundo día hicimos una visita guiada al Museo Ibsen. El escritor noruego más conocido a nivel mundial vivió seis años en Grimstad y escribió allí su primera obra, Catilina. Además, viajamos a Arendal, una ciudad cercana, para disfrutar de sus hermosas vistas.



El tercer día organizamos una velada muy bonita en la casa de Arve, con alumnos y profesores. Nosotros preparamos tortilla española y los alumnos refugiados trajeron platos típicos de sus países de origen. Cada uno presentó su plato y luego los probamos. Fue un enriquecimiento culinario, pero también social, porque charlamos mucho con nuestros anfitriones y conocimos sus historias.




Al día siguiente hicimos una excursión a un fiordo precioso, Jøssingfjorden; además, fuimos al punto más meridional del país, donde hay un faro antiguo e interesante: Lindesnes Lighthouse.


 El quinto día nuestros alumnos hicieron presentaciones sobre España: su historia, su cocina y sus costumbres. Fue un gran éxito. Varios dijeron que les gustaría visitar nuestro país y nuestra escuela. Les esperamos con los brazos abiertos.


Ese mismo día también jugamos a la boccia (un juego similar a la petanca) con los alumnos de Kvalifiseringstjenesten. Fue muy divertido y comprobamos que el afán de ganar es igual en todas partes del mundo. Por la tarde participamos en un encuentro de “arte migrante”, una organización que promueve la integración a través del arte. Tiene grupos en varios países, entre ellos Noruega, y, para nuestra alegría, también en Grimstad.

En nuestro último día en Grimstad fuimos a la sauna. Para la mayoría de nuestros alumnos era la primera vez que la probaban. Al principio no estaban convencidos de que pudiera ser una experiencia interesante, pero puedo decir que la disfrutaron mucho. Salir de una sauna a 80 grados y zambullirse en el mar del Norte a 6 grados es algo que no hacemos todos los días.


Este ha sido nuestro viaje a Grimstad. Hemos realizado muchas actividades; sin embargo, estoy convencida de que la experiencia más bonita ha sido el encuentro entre diferentes culturas, la posibilidad de conocer las historias de los refugiados y de poder entenderlos.

  Julianna Harangi, Dpto. de Alemán


Y aquí vienen los comentarios de los alumnos participantes:

Mi semana de Erasmus en Noruega ha sido inolvidable: en solo siete días he conocido gente increíble, paisajes de película y una forma de vivir totalmente distinta a la nuestra. Entre clases, excursiones y muchas risas con el grupo, he aprendido un montón y me llevo recuerdos que no voy a olvidar. Ojalá haberme quedado más tiempo, pero vuelvo a casa con la mochila llena de momentos especiales y ganas de repetir una experiencia así. (Sheyla)


Quiero dar las gracias de corazón al programa Erasmus por esta oportunidad tan especial, y a la EOI de Alcalá de Henares por hacerlo posible. Mi agradecimiento sincero a Arve, representante del Servicio de Formación e Integración en Grimstad, y a Julia, cuya dedicación y excelente organización marcaron la diferencia. La estancia en Grimstad y alrededores fue simplemente maravillosa y, sin duda, la repetiría sin pensarlo. Ha sido un privilegio vivir una experiencia tan humana en un centro de integración que realiza una labor digna de admiración. Y, por supuesto, gracias a mis compañeros de Erasmus: compartir esto con vosotros lo ha hecho inolvidable. (Enrique)


Tuve la oportunidad de pasar una semana increíble en Grimstad gracias al programa Erasmus. La ciudad es súper bonita, con paisajes naturales que te dejan sin palabras. Nos encantó pasear por sus calles tranquilas, y conocer gente de todo el mundo. Los alumnos fueron súper amables y siempre dispuestos a ayudar. Las clases fueron dinámicas y muy prácticas, con profesores que realmente se preocupan por que aprendas. Además, el ambiente en la escuela fue muy cercano. Sin duda, una experiencia que nos ha abierto la mente y nos ha dejado con ganas de más.   (Laura)


Me gustaría decir que ha sido una experiencia inolvidable, he disfrutado de todas las actividades que hemos hecho y, si pudiera, me encantaría repetir el viaje porque la verdad que no esperaba que me fuese a gustar tanto Noruega, pero es un lugar que merece la pena visitar. También, me gustaría mencionar la suerte que tuve con mis compañeros, que son personas excepcionales. Por último, me gustaría decir que recomiendo mucho este viaje y esta experiencia porque no ocurre muy a menudo.  (Sergio)


Esta experiencia a Noruega durante la semana del 11-18 de abril ha sido una de las más interesantes de mi vida. Hemos visitado muchas ciudades y conocido a personas con muchas anécdotas y superaciones que contar. Cada día nos levantábamos con ganas de saber que compartiríamos por la noche con el grupo, y eso era lo más divertido. Recomiendo totalmente esta experiencia ya que ha sido súper entretenida. (Alba)


La semana que pasamos en Grimstad, Noruega, dentro del programa Erasmus+ de la Escuela Oficial de Idiomas, ha sido una de esas experiencias que cuesta explicar con palabras.

Durante nuestra estancia, tuvimos la oportunidad de convivir con alumnos de Kvalifiseringstjenesten, una maravillosa escuela donde personas de diferentes partes del mundo aprenden el idioma, pero también cómo funciona la sociedad que les acoge, con el objetivo de empezar de nuevo y construir un futuro digno. Conocerles fue, sin duda, lo más especial del viaje. A veces no somos conscientes de lo que tenemos hasta que lo vemos desde fuera, y darse cuenta de que otras personas, a pesar de haberlo perdido casi todo, consiguen seguir adelante y ser felices, te hace valorar mucho más las cosas de tu propia vida.

Viajamos diez alumnos y la profesora, todos muy distintos entre nosotros, pero acabamos formando una pequeña familia. Sin darnos cuenta, creamos un espacio de confianza y cercanía que hizo que todo tuviera aún más sentido, algo que siempre llevaré dentro de mi corazón.

Recuerdo especialmente la cena en casa de Arve, donde nos reunimos alumnos, profesores y anfitriones. Cada uno de nosotros llevó comida típica de su país, así que pudimos probar una gran variedad de platos: desde la tortilla de patata, el jamón serrano y el queso de España, hasta comidas de otros lugares del mundo que trajeron los compañeros de la escuela. Fue una forma muy sencilla pero muy bonita de compartir culturas, hablar y conocernos mejor en un ambiente muy cercano.

También tuvimos tiempo para visitar algunos lugares cercanos, como Arendal y Kristiansand, así como pequeños pueblos costeros típicos de la zona. Fueron visitas que nos permitieron conocer mejor el entorno y la vida en el sur de Noruega, con su paisaje tranquilo y su cercanía al mar. Uno de los momentos más especiales fue la experiencia de la sauna frente al mar, un lugar muy agradable donde pudimos relajarnos y disfrutar del entorno y de la pequeña familia que habíamos creado.

Me llevo de este viaje mucho más que recuerdos irrepetibles: me llevo personas, aprendizajes y una forma distinta de ver este mundo.

Hasta siempre Grimstad. (Sara)

 

El poder disfrutar del programa Erasmus+ ha sido una de esas oportunidades que se presentan y no debes dejar escapar. Me fijé que de los países presentados me apetecía probar ir una semana al sur de Noruega, un país que me llamó la atención y no había visitado nunca, y la cosa fue mejor de lo que creería. Después de planear en las reuniones el itinerario y las cosas que íbamos a hacer durante la semana, nos embarcamos con una muy buena compañía de estudiantes de diferentes clases a una ciudad marítima muy tranquila y pintoresca. Pudimos atender y disfrutar un partido de fútbol del equipo local y conocer a un compatriota del equipo; visitar el museo del escritor noruego más reputado, visitar ciudades interesantes como Kristiansand o Arendal, o la propia Grimstad con vistas espectaculares. Probamos, después de cenar mucha pizza o hamburguesa, la comida noruega, en concreto una sopa de pescado que fue lo mejor que probé en mucho tiempo. Luego, en el instituto tuvimos el honor de tener a Arve, un guía y persona increíble que nos ayudó mucho y nos abrió la puerta de su casa para que disfrutaramos todos de una tarde y más tarde, cena. Allí compartimos nuestro mejor plato: la tortilla de patatas y queso y jamón ibérico; además de los de los invitados, con los que estuvimos charlando después. Y cómo olvidar del último día en el que nos atrevimos a ir a una sauna. Pero la peor parte fue zambullirse en el mar del Norte después de salir de ésta con un frío que te dejaba los pulmones sin aliento en el momento que tocabas el agua, pero finalmente repetimos varias veces porque sabíamos que ésto ya se acababa. Además, cabe recalcar el poder estar en clases, aprender algo de noruego y compartir tiempo con los estudiantes de la institución, que fueron grandes personas venidas de muchas partes diferentes del mundo. Sin duda, una bella experiencia. (Víctor)

 

"Personalmente, el programa Erasmus + me ha ayudado no solo a un mayor crecimiento personal, sino a nivel profesional. Desde poder estar en contacto con personas de distintas nacionalidades y situaciones, hasta poder aprender el idioma del país en el que estábamos; me ha proporcionado una gran satisfacción haciéndome valorar y compartir experiencias propias y ajenas. Ha sido una experiencia única e irrepetible que siempre llevaré con gran cariño dentro de mi corazón. Para todos aquellos que deseen una forma de aprender distinta, creando amigos y momentos inolvidables, recomiendo favorablemente esta oportunidad."(Guillermo)

 

Mi experiencia dentro del programa Erasmus fue más gratificante y sorprendente de lo que esperaba. Creo que tuvimos mucha suerte de poder vivir una realidad que poca gente conoce como es el trabajo que se hace en la escuela de Grimstad en la que a gente de países en guerra se les da la oportunidad de una nueva vida llena de oportunidades para ellos/as y a su familia.
Por otro lado, las actividades que se organizaron fueron muy diversas y dinámicas, desde visitar sitios emblemáticos de la ciudad y alrededores hasta juegos grupales, donde se da una gran oportunidad para poder practicar el idioma así como conocer gente nueva.
Por último y no menos importante, agradecer a Julia nuestra profesora encargada de dirigir el grupo, a mis compañeros y compañeras, quienes hicieron de la experiencia algo inolvidable. (Alejandro)

 

Me siento muy agradecido de haber podido visitar un país con paisajes y naturaleza tan bonitos como los de Noruega. Pero, más particularmente, me alegro de haber tenido la oportunidad de involucrarme y participar, no solo en los aspectos culturales únicos del país, sino también en el proyecto de integración de refugiados que llevaba el centro de estudios con el que contactamos. Ha sido una experiencia muy enriquecedora y me gustaría animar mucho a todos a participar en este programa. (Arturo)

domingo, 26 de abril de 2026

  

Movilidad de aprendizaje por observación (“Job Shadowing”) en Esenler Halk Eğitimi Merkezi, Estambul (Turquía), del 30 de marzo al 3 de abril de 2026

Mi movilidad de Erasmus+ ha consistido en un aprendizaje por observación (“job shadowing”) y ha tenido lugar en Estambul (Turquía) en el Esenler Halk Eğitimi Merkezi (‘Centro de educación pública Esenler’) en Estambul (Turquía) del 30 de marzo al 3 de abril de 2026 en dos centros: Zekai Şengör Kadin Aktivite Kültür Ve Meslek Edindirme Merkezi (‘Centro de Actividades, Cultura y Formación Profesional para Mujeres Zekai Şengör’) y EMEK (Esenler Meslek Edindirme Kursları) (‘Centro de Formación Profesional Esenler’). 

Ambos centros ofrecen cursos de formación profesional orientados principalmente a mujeres para facilitar su inserción en el mundo laboral. Algunas de las disciplinas que ofrecen son cerámica, costura y sastrería, bordado tradicional, joyería, repostería, o maquillaje y esteticién; aunque ambos ofrecían además otro tipo de actividades o servicios. Por ejemplo, el Zekai Şengör Kadin Aktivite Kültür Ve Meslek Edindirme Merkezi ofrecía diferentes actividades deportivas como natación o pilates, asesoramiento psicológico y nutricional; y en el EMEK había también clases de informática o de preparación del examen de acceso a la universidad. Por lo que me explicaron, al ser centros públicos, estos cursos tienen un carácter gratuito.


La idea inicial era principalmente observar y asistir a las clases de inglés de los niveles A1-A2 que se impartían en ambos centros a cargo de la profesora Ayla Türkmen, quien muy amablemente me abrió las puertas de sus clases y me dejó, no solo observar, sino también participar durante las lecciones, y me explicó el funcionamiento de los cursos y el sistema de evaluación que aplican en estos cursos. De hecho, coincidió que una de las clases era el examen final del nivel A1, por lo que tuve la oportunidad de ver el tipo de actividades que empleaba para evaluar a los alumnos. Todos los alumnos (en estas clases, al menos en el centro EMEK, sí había chicos, aunque eran la minoría, y el perfil del alumnado era de adultos jóvenes) eran increíblemente atentos y demostraron mucha curiosidad por conocer de dónde venía yo, qué hacía y por qué estaba allí, así como compartir su experiencia personal.

 

No obstante, dado que me encontraba en centros de formación profesional, opté por asistir también a otros cursos para experimentar de primera mano el tipo de enseñanza que ofrecían ambas escuelas. Hay que enfatizar el hecho de que el perfil del alumnado aquí era únicamente de mujeres, la gran mayoría adultas, aunque había algunas más jóvenes (en torno a los 20 años). 

 


Uno de estos cursos fue el de Alfabetización en Turco en el centro Zekai Şengör, en el que la profesora Zeynep Can enseñaba nociones de lectoescritura a mujeres predominantemente turcas, pero también de otras nacionalidades. De igual manera, cubrían el currículum básico de asignaturas como matemáticas, historia, o ciencias. Toda la enseñanza era en turco, así que como podréis imaginar, mi nivel de comprensión era nulo, y aún así, me percaté de la buena dinámica de la clase, la atención personalizada que les daba a las alumnas, el cuidado con la que les explicaba los contenidos y la atención y dedicación que las estudiantes ponían en poner en práctica lo aprendido. Fue especialmente revelador darme cuenta de que la edad de todas ellas estaba cerca o por encima de la mediana edad y que, aún así, estaban allí con el empeño de crecer y aprender.

Además, me dejaron muy amablemente unirme a algunas de las clases de cocina ofrecidas como parte de la formación profesional de Panadería y Pastelería para mujeres en el centro EMEK, impartida por la chef y profesora Aleyna Elibol, con lo que pude participar activamente en las sesiones e interactuar con las alumnas a su nivel. Puse en práctica mis habilidades reposteras… y sobre todo de “experta” catadora de diversas delicias turcas. De nuevo, la bienvenida fue muy calurosa y me sentí totalmente integrada en las dos lecciones a las que asistí. 

Tanto las dos directoras de ambos centros, Sema Özcam en el EMEK y Gülten Topçu en el centro Zekai Şengör, así como todo el equipo de profesoras y estudiantes me trataron con una gran amabilidad. Hay que decir que me dieron todas las facilidades para poder observar las clases que considerara oportunas y que, a pesar de las dificultades de comunicación (dado que la gran mayoría no manejaba el inglés y que teníamos que usar las labores de interpretación de Alyla, la profesora de inglés, o echar mano de traductores automáticos), se mostraron siempre dispuestas a responder todas mis dudas y cuestiones varias sobre el funcionamiento de los centros y los cursos.

El viernes, el último día de mi movilidad, acudí a la unidad central de gestión de proyectos Erasmus para Formación Profesional y Educación para Adultos del İstanbul İl Mi̇llî Eği̇ti̇m Müdürlüğü, o lo que es lo mismo, lo que sería la Dirección Provincial de Educación Nacional de Estambul, a recoger mi diploma, y donde me entrevisté con Merve Cingöz y Burcu Ulker, encargadas de supervisar estos proyectos Erasmus y que habían tomado parte en la organización y asignación de mi job shadowing en Estambul. Nuestra conversación me informó más en detalle sobre el tipo de educación que ofrecían los centros en los que se había desarrollado mi periodo de observación: básicamente, estas escuelas ofrecen por un lado actividades culturales y deportivas, y por otro, cursos de capacitación profesional que giran en gran medida en facilitar el emprendimiento de las mujeres en situación más desfavorable y ambién en promocionar la digitalización.

Realmente participar en este job shadowing me ha mostrado diferentes enfoques de la educación para adultos. En el ámbito de la enseñanza de idiomas, observar clases de inglés de niveles A1 y A2 me ha recordado la importancia de estructurar las clases de manera práctica y comunicativa, así como la adaptación de las estrategias de enseñanza a alumnos con distintos niveles de competencia.

 

 

También ha afianzado mi capacidad para analizar la dinámica del aula, incluida la participación del alumnado, la interacción entre profesor y estudiantes, y el uso de materiales didácticos. Además, observar el diseño del examen final de nivel de inglés me ha ayudado a comprender mejor los criterios de evaluación y cómo se valoran los resultados de aprendizaje en contextos educativos diferentes al de las Escuelas Oficiales de Idiomas.

Igualmente, asistir a una clase de alfabetización en turco ha ampliado mi perspectiva sobre la enseñanza de habilidades básicas de lectura y escritura, especialmente en entornos multiculturales donde el alumnado puede tener trayectorias educativas muy diversas. Esta experiencia ha puesto de manifiesto la

importancia de la inclusión, la paciencia y la capacidad de adaptación en la enseñanza. Asimismo, participar en sesiones de formación profesional, en particular en el curso de Panadería y Pastelería, ha reforzado mis habilidades de comunicación intercultural. 

En conjunto, esta movilidad ha servido para ampliar mi conciencia pedagógica, mi flexibilidad como docente y mi confianza en el sistema educativo público para seguir creando oportunidades en un marco de equidad, igualdad y responsabilidad social.


Sofía de Andrés Paradinas

Dpto. de Inglés