Movilidad con alumnos
11-18 de abril de
2026 Grimstad
Del 11 al 18 de
abril hemos realizado una movilidad Erasmus a Noruega. Para resumirla en unas
palabras, puedo decir que ha sido una experiencia enriquecedora, interesante e
intensa.
Hemos visitado una escuela con un nombre impronunciable: Kvalifiseringstjenesten. Es un centro educativo para refugiados. Allí participan en clases de noruego y en asignaturas como matemáticas, ciencias sociales y ciencias. Tratándose de alumnos que huyeron de países donde no tenían acceso a la enseñanza básica, ofrecerles estos conocimientos es imprescindible para que puedan tener oportunidades en el mercado laboral. El funcionamiento del centro es muy especial; creo que no tenemos nada similar en España. Se abarcan todos los aspectos necesarios para la integración de los refugiados, no solamente el aspecto pedagógico. De hecho, el personal del centro incluye tanto a profesores como a empleados de la Oficina de Asilo y Refugio.
Hemos asistido por
las mañanas a las clases, en las que hemos participado activamente; nos han
incorporado a sus actividades. También han intentado enseñarnos palabras
noruegas, pero hay que decir que es un idioma difícil: tiene muchas vocales.
Hemos utilizado el
inglés para poder comunicarnos con los alumnos, aunque no todos tienen un buen
nivel, lo que a veces ha dificultado la comunicación. Sin embargo, cuando
faltaban las palabras, hemos utilizado otros medios —gestos, dibujos— para
hacernos entender.
Queremos agradecer
especialmente el compromiso del coordinador Erasmus del centro, Arve, que nos
ha organizado la visita minuciosamente. Además, nos ha brindado su ayuda en
todo momento y nos ha acompañado en nuestras actividades de la tarde. Sin él no
habríamos podido disfrutar de la misma manera estos días en Noruega.
El primer día
disfrutamos de un paseo por Grimstad y, por la tarde, fuimos a un partido del
equipo local. El fútbol une a las personas.
El segundo día hicimos una visita guiada al Museo Ibsen. El escritor noruego más conocido a nivel mundial vivió seis años en Grimstad y escribió allí su primera obra, Catilina. Además, viajamos a Arendal, una ciudad cercana, para disfrutar de sus hermosas vistas.
El tercer día organizamos una velada muy bonita en la casa de Arve, con alumnos y profesores. Nosotros preparamos tortilla española y los alumnos refugiados trajeron platos típicos de sus países de origen. Cada uno presentó su plato y luego los probamos. Fue un enriquecimiento culinario, pero también social, porque charlamos mucho con nuestros anfitriones y conocimos sus historias.
Al día siguiente hicimos una excursión a un fiordo precioso, Jøssingfjorden; además, fuimos al punto más meridional del país, donde hay un faro antiguo e interesante: Lindesnes Lighthouse.
El quinto día nuestros alumnos hicieron presentaciones sobre España: su historia, su cocina y sus costumbres. Fue un gran éxito. Varios dijeron que les gustaría visitar nuestro país y nuestra escuela. Les esperamos con los brazos abiertos.
Ese mismo día también jugamos a la boccia (un juego similar a la petanca) con los alumnos de Kvalifiseringstjenesten. Fue muy divertido y comprobamos que el afán de ganar es igual en todas partes del mundo. Por la tarde participamos en un encuentro de “arte migrante”, una organización que promueve la integración a través del arte. Tiene grupos en varios países, entre ellos Noruega, y, para nuestra alegría, también en Grimstad.
En nuestro último día en Grimstad fuimos a la sauna. Para la mayoría de nuestros alumnos era la primera vez que la probaban. Al principio no estaban convencidos de que pudiera ser una experiencia interesante, pero puedo decir que la disfrutaron mucho. Salir de una sauna a 80 grados y zambullirse en el mar del Norte a 6 grados es algo que no hacemos todos los días.
Este ha sido nuestro viaje a Grimstad. Hemos realizado muchas actividades; sin embargo, estoy convencida de que la experiencia más bonita ha sido el encuentro entre diferentes culturas, la posibilidad de conocer las historias de los refugiados y de poder entenderlos.
Julianna Harangi, Dpto. de Alemán
Y aquí vienen los comentarios de los alumnos
participantes:
Mi semana de Erasmus en Noruega ha sido inolvidable: en solo siete días he conocido gente increíble, paisajes de película y una forma de vivir totalmente distinta a la nuestra. Entre clases, excursiones y muchas risas con el grupo, he aprendido un montón y me llevo recuerdos que no voy a olvidar. Ojalá haberme quedado más tiempo, pero vuelvo a casa con la mochila llena de momentos especiales y ganas de repetir una experiencia así. (Sheyla)
Quiero dar las gracias de corazón al programa Erasmus por esta oportunidad tan especial, y a la EOI de Alcalá de Henares por hacerlo posible. Mi agradecimiento sincero a Arve, representante del Servicio de Formación e Integración en Grimstad, y a Julia, cuya dedicación y excelente organización marcaron la diferencia. La estancia en Grimstad y alrededores fue simplemente maravillosa y, sin duda, la repetiría sin pensarlo. Ha sido un privilegio vivir una experiencia tan humana en un centro de integración que realiza una labor digna de admiración. Y, por supuesto, gracias a mis compañeros de Erasmus: compartir esto con vosotros lo ha hecho inolvidable. (Enrique)
Tuve la oportunidad de pasar una semana increíble en Grimstad gracias al programa Erasmus. La ciudad es súper bonita, con paisajes naturales que te dejan sin palabras. Nos encantó pasear por sus calles tranquilas, y conocer gente de todo el mundo. Los alumnos fueron súper amables y siempre dispuestos a ayudar. Las clases fueron dinámicas y muy prácticas, con profesores que realmente se preocupan por que aprendas. Además, el ambiente en la escuela fue muy cercano. Sin duda, una experiencia que nos ha abierto la mente y nos ha dejado con ganas de más. (Laura)
Me gustaría decir que ha sido una experiencia inolvidable, he disfrutado de todas las actividades que hemos hecho y, si pudiera, me encantaría repetir el viaje porque la verdad que no esperaba que me fuese a gustar tanto Noruega, pero es un lugar que merece la pena visitar. También, me gustaría mencionar la suerte que tuve con mis compañeros, que son personas excepcionales. Por último, me gustaría decir que recomiendo mucho este viaje y esta experiencia porque no ocurre muy a menudo. (Sergio)
Esta experiencia a Noruega durante la semana del 11-18 de abril ha sido una de las más interesantes de mi vida. Hemos visitado muchas ciudades y conocido a personas con muchas anécdotas y superaciones que contar. Cada día nos levantábamos con ganas de saber que compartiríamos por la noche con el grupo, y eso era lo más divertido. Recomiendo totalmente esta experiencia ya que ha sido súper entretenida. (Alba)
La semana que pasamos en Grimstad, Noruega, dentro del programa Erasmus+ de la Escuela Oficial de Idiomas, ha sido una de esas experiencias que cuesta explicar con palabras.
Durante nuestra
estancia, tuvimos la oportunidad de convivir con alumnos de
Kvalifiseringstjenesten, una maravillosa escuela donde personas de diferentes
partes del mundo aprenden el idioma, pero también cómo funciona la sociedad que
les acoge, con el objetivo de empezar de nuevo y construir un futuro digno.
Conocerles fue, sin duda, lo más especial del viaje. A veces no somos
conscientes de lo que tenemos hasta que lo vemos desde fuera, y darse cuenta de
que otras personas, a pesar de haberlo perdido casi todo, consiguen seguir
adelante y ser felices, te hace valorar mucho más las cosas de tu propia vida.
Viajamos diez
alumnos y la profesora, todos muy distintos entre nosotros, pero acabamos
formando una pequeña familia. Sin darnos cuenta, creamos un espacio de
confianza y cercanía que hizo que todo tuviera aún más sentido, algo que
siempre llevaré dentro de mi corazón.
Recuerdo
especialmente la cena en casa de Arve, donde nos reunimos alumnos, profesores y
anfitriones. Cada uno de nosotros llevó comida típica de su país, así que
pudimos probar una gran variedad de platos: desde la tortilla de patata, el
jamón serrano y el queso de España, hasta comidas de otros lugares del mundo
que trajeron los compañeros de la escuela. Fue una forma muy sencilla pero muy
bonita de compartir culturas, hablar y conocernos mejor en un ambiente muy
cercano.
También tuvimos
tiempo para visitar algunos lugares cercanos, como Arendal y Kristiansand, así
como pequeños pueblos costeros típicos de la zona. Fueron visitas que nos
permitieron conocer mejor el entorno y la vida en el sur de Noruega, con su
paisaje tranquilo y su cercanía al mar. Uno de los momentos más especiales fue
la experiencia de la sauna frente al mar, un lugar muy agradable donde pudimos
relajarnos y disfrutar del entorno y de la pequeña familia que habíamos creado.
Me llevo de este
viaje mucho más que recuerdos irrepetibles: me llevo personas, aprendizajes y
una forma distinta de ver este mundo.
Hasta siempre
Grimstad. (Sara)
El poder disfrutar del programa Erasmus+ ha sido una
de esas oportunidades que se presentan y no debes dejar escapar. Me fijé que de
los países presentados me apetecía probar ir una semana al sur de Noruega, un
país que me llamó la atención y no había visitado nunca, y la cosa fue mejor de
lo que creería. Después de planear en las reuniones el itinerario y las cosas
que íbamos a hacer durante la semana, nos embarcamos con una muy buena compañía
de estudiantes de diferentes clases a una ciudad marítima muy tranquila y
pintoresca. Pudimos atender y disfrutar un partido de fútbol del equipo local y
conocer a un compatriota del equipo; visitar el museo del escritor noruego más
reputado, visitar ciudades interesantes como Kristiansand o Arendal, o la
propia Grimstad con vistas espectaculares. Probamos, después de cenar mucha
pizza o hamburguesa, la comida noruega, en concreto una sopa de pescado que fue
lo mejor que probé en mucho tiempo. Luego, en el instituto tuvimos el honor de
tener a Arve, un guía y persona increíble que nos ayudó mucho y nos abrió la
puerta de su casa para que disfrutaramos todos de una tarde y más tarde, cena.
Allí compartimos nuestro mejor plato: la tortilla de patatas y queso y jamón
ibérico; además de los de los invitados, con los que estuvimos charlando
después. Y cómo olvidar del último día en el que nos atrevimos a ir a una
sauna. Pero la peor parte fue zambullirse en el mar del Norte después de salir
de ésta con un frío que te dejaba los pulmones sin aliento en el momento que
tocabas el agua, pero finalmente repetimos varias veces porque sabíamos que
ésto ya se acababa. Además, cabe recalcar el poder estar en clases, aprender
algo de noruego y compartir tiempo con los estudiantes de la institución, que
fueron grandes personas venidas de muchas partes diferentes del mundo. Sin
duda, una bella experiencia. (Víctor)
"Personalmente,
el programa Erasmus + me ha ayudado no solo a un mayor crecimiento
personal, sino a nivel profesional. Desde poder estar en contacto con personas
de distintas nacionalidades y situaciones, hasta poder aprender el idioma
del país en el que estábamos; me ha proporcionado una gran satisfacción
haciéndome valorar y compartir experiencias propias y ajenas. Ha sido una
experiencia única e irrepetible que siempre llevaré con gran cariño dentro de
mi corazón. Para todos aquellos que deseen una forma de aprender distinta,
creando amigos y momentos inolvidables, recomiendo favorablemente esta
oportunidad."(Guillermo)
Mi experiencia dentro del programa Erasmus fue más
gratificante y sorprendente de lo que esperaba. Creo que tuvimos mucha suerte
de poder vivir una realidad que poca gente conoce como es el trabajo que se
hace en la escuela de Grimstad en la que a gente de países en guerra se les da
la oportunidad de una nueva vida llena de oportunidades para ellos/as y a su
familia.
Por otro lado, las actividades que se
organizaron fueron muy diversas y dinámicas, desde visitar sitios emblemáticos
de la ciudad y alrededores hasta juegos grupales, donde se da una gran
oportunidad para poder practicar el idioma así como conocer gente nueva.
Por último y no menos importante, agradecer a
Julia nuestra profesora encargada de dirigir el grupo, a mis compañeros y
compañeras, quienes hicieron de la experiencia algo inolvidable. (Alejandro)
Me siento muy agradecido de haber podido visitar un país con paisajes y naturaleza tan bonitos como los de Noruega. Pero, más particularmente, me alegro de haber tenido la oportunidad de involucrarme y participar, no solo en los aspectos culturales únicos del país, sino también en el proyecto de integración de refugiados que llevaba el centro de estudios con el que contactamos. Ha sido una experiencia muy enriquecedora y me gustaría animar mucho a todos a participar en este programa. (Arturo)