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martes, 13 de octubre de 2026

 

DE COLOSOS, CABALLEROS Y BIENESTAR: UN ERASMUS PARA CREAR AULAS FELICES

Este año el curso Erasmus elegido, “Becoming a Well-being Ambassador to Create Happy Classrooms and Schools”, nos ha llevado hasta Rodas, una isla que, como pocas, parece hecha para hablar de grandes desafíos. En la antigüedad, frente a sus costas se levantaba el famoso Coloso de Rodas, una de las siete maravillas del mundo antiguo, símbolo de fuerza, protección y grandeza. Siglos después, la ciudad se convertiría también en uno de los grandes bastiones de los Caballeros de San Juan, que hicieron de su fortaleza un lugar de defensa y protección.

                                    

Y quizá no sea tan difícil encontrar un pequeño vínculo entre aquella idea de proteger y la que ha guiado nuestro curso: ¿cómo podemos proteger y cuidar el bienestar de quienes forman parte de una comunidad educativa? No se trataba esta vez de enfrentarnos a un Minotauro ni de buscar la salida de un laberinto digital, sino de descubrir cómo construir espacios educativos en los que alumnos y profesores puedan sentirse más seguros, escuchados, motivados y, en definitiva, un poco más felices.

El curso, impartido por el profesor e investigador en psicología, Nikos Cristodoulakis, ha resultado muy provechoso, aunque desde el principio hemos podido comprobar que buena parte de sus propuestas estaban pensadas fundamentalmente para contextos de educación infantil, primaria o secundaria, y no específicamente para la educación de adultos. Sin embargo, precisamente ese contraste nos ha obligado a mirar nuestra propia realidad con otros ojos y a preguntarnos qué podemos trasladar a una Escuela Oficial de Idiomas, donde las características del alumnado son muy diferentes. Porque el bienestar en las EOI está adquiriendo cada vez mayor importancia. Nuestro alumnado llega muchas veces a clase después de una jornada laboral o de estudios, compagina las clases con responsabilidades familiares y personales y, además, tiene que enfrentarse a los retos propios del aprendizaje de una lengua: hablar delante de los demás, cometer errores, someterse a evaluaciones y, en algunos casos, preparar pruebas de certificación que generan una considerable presión.

A todo ello se añade una realidad que estamos observando cada vez con mayor claridad: el aumento del alumnado adolescente en nuestras escuelas. La EOI ya no es un espacio exclusivamente ocupado por adultos y, con la incorporación creciente de alumnos más jóvenes, algunas de las cuestiones relacionadas con el bienestar, la salud emocional, la convivencia, la pertenencia al grupo o la necesidad de sentirse escuchado adquieren todavía mayor relevancia. Muchas de las reflexiones planteadas durante el curso, aunque originalmente estuvieran pensadas para otros contextos educativos, cobran así un sentido especial en nuestras escuelas. Trabajar el bienestar no significa únicamente prevenir o intervenir ante situaciones problemáticas, sino también crear desde el aula y desde el centro unas condiciones que favorezcan la seguridad, la confianza, la motivación y unas relaciones positivas entre todos los miembros de la comunidad educativa.

En nuestras escuelas se están dando también pasos concretos en esta dirección, como la creación de la figura del coordinador o coordinadora de bienestar, la puesta en marcha de canales que permitan comunicar o señalar situaciones que preocupan a los miembros de la comunidad educativa, como los buzones de sugerencias o de comunicación, y una creciente atención a la convivencia, la seguridad emocional y la participación del alumnado. El curso nos ha permitido precisamente reflexionar sobre cómo seguir avanzando en este camino.

Bienestar, felicidad y salud mental

La primera parte del curso estuvo dedicada a intentar definir conceptos que, aunque utilizamos constantemente, no siempre nos paramos a analizar: bienestar y felicidad. Una de las primeras ideas que nos llevamos fue precisamente que recordar qué significa para nosotros estar bien puede ayudarnos a reconocerlo y, de alguna manera, a volver a encontrarlo cuando lo perdemos. Una actividad sencilla nos invitó a escribir nuestros tres momentos más felices y, después, compartirlos en pequeños grupos de tres personas. Además de buscar qué tenían en común aquellas experiencias, el ejercicio permitió descubrir aspectos personales de los compañeros que normalmente no aparecen en una clase y empezar a crear vínculos. A veces, una conversación breve y bien planteada basta para que el grupo deje de ser una suma de personas y empiece a sentirse como una comunidad. A partir de ahí entramos en cuestiones relacionadas con la salud mental, la ansiedad y el estrés. Hablamos de la importancia de no convertir rápidamente determinados comportamientos en diagnósticos y de la necesidad de observar a la persona en su contexto. Una de las actividades más interesantes partía del caso de un alumno, Michael, al que teníamos que intentar diagnosticar. La conclusión era precisamente cuestionar la facilidad con la que podemos etiquetar a un estudiante sin conocer suficientemente sus circunstancias, su entorno y sus emociones. En este sentido, apareció una idea especialmente importante para cualquier docente: antes que interpretar los síntomas, hay que intentar establecer una relación y dar voz a la persona.

También hablamos del conocido efecto Pigmalión, es decir, de cómo las expectativas de un docente pueden influir en los resultados de sus estudiantes. Una cuestión especialmente relevante en el aprendizaje de idiomas, donde la confianza del alumno en sus propias capacidades puede marcar una enorme diferencia.

Aprender a gestionar el estrés

El estrés ocupó buena parte de las sesiones. Descubrimos que no se trata simplemente de una reacción objetiva ante una situación determinada, sino que tiene un componente muy importante de percepción personal: una misma situación puede generar niveles de estrés muy diferentes dependiendo de la persona. Reflexionamos sobre las características de las personas capaces de afrontar mejor las situaciones estresantes y elaboramos una especie de caja de herramientas personal: gestión del tiempo, autorregulación, capacidad para desconectar, concentración, contacto con la naturaleza, relajación, autoconocimiento de nuestros propios límites, motivación, autoestima y estrategias de afrontamiento o coping.

Entre las técnicas prácticas, trabajamos con una tabla para analizar aquello que nos preocupa: en una columna anotábamos el objetivo que no estábamos consiguiendo; en otra, qué estábamos haciendo para alcanzarlo; en una tercera, qué más podríamos intentar; y, por último, reformulábamos el pensamiento inicial de una manera más realista y constructiva. Así, “no he mejorado” podía transformarse en “todavía no lo he conseguido” o “he mejorado un poco”. También practicamos la técnica sensorial 5-4-3-2-1: identificar cinco cosas que vemos, cuatro sensaciones físicas, tres sonidos, dos olores y un sabor. Otra propuesta consistía en dar un nombre al factor que nos estresa, convertirlo en un personaje o dibujarlo siendo vencido, para tomar cierta distancia y abordarlo de forma creativa.

También realizamos actividades destinadas a reconocer nuestras propias emociones, partiendo de una idea aparentemente sencilla pero fundamental: identificar una emoción ayuda a afrontarla, mientras que evitarla suele ser una de las peores estrategias. Y, naturalmente, hubo tiempo para poner algunas de estas técnicas en práctica. Nikos nos guió en una sesión de mindfulness y body scan, en la que aprendimos a prestar atención a nuestro propio cuerpo y a nuestras sensaciones.

 



¿Qué hacemos con el fracaso?

Otro de los temas que trabajamos fue el fracaso. ¿Cómo reaccionamos cuando algo no sale como esperábamos? ¿Lo anticipamos? ¿Intentamos evitarlo? ¿Lo aceptamos? A través de distintas actividades reflexionamos sobre nuestras propias estrategias ante el fracaso y terminamos transformando esas reflexiones en una actividad artística colectiva. El resultado fue incluso una pequeña creación poética y musical en la que aparecía una idea que puede resultar especialmente importante para nuestros estudiantes: el fracaso no es el final del camino.

En una de las dinámicas, primero escribimos individualmente sobre una experiencia de fracaso, cómo la habíamos afrontado y qué podríamos hacer ante una situación parecida en el futuro. Después compartimos esas experiencias en pequeños grupos y creamos algo entre todos a partir de ellas: en nuestro caso, una pequeña composición poética y musical; otros grupos optaron por dibujos o representaciones teatrales. La actividad permitió compartir emociones que a menudo intentamos ocultar y transformarlas en una creación colectiva.

En una EOI, donde el error forma parte inevitable del aprendizaje de una lengua y donde las pruebas de certificación pueden generar una presión considerable, esta reflexión adquiere un significado especial. Aprender un idioma implica equivocarse continuamente. Crear un entorno en el que ese error pueda vivirse como parte natural del aprendizaje es también una forma de cuidar el bienestar.


Del museo a la escuela: cooperación, pertenencia y mediación

Una de las jornadas nos llevó hasta el Museo Arqueológico de Rodas, donde realizamos diferentes dinámicas relacionadas con la pertenencia a un grupo. Una de ellas jugaba precisamente con la distribución de los participantes en grupos aparentemente aleatorios, para hacernos reflexionar sobre lo que significa pertenecer o quedar fuera de una comunidad. Después tuvimos que diseñar, en grupo, una intervención de bienestar para nuestra propia escuela. Nuestro grupo propuso crear una Semana del Bienestar, con actividades de diferentes tipos destinadas a mejorar el ambiente y la participación en el centro. También trabajamos la mediación escolar mediante un role play, una actividad que nos permitió comprobar que la mediación puede entenderse también como una forma de acompañamiento y mentoring. La última jornada volvió a poner sobre la mesa una cuestión esencial: la diferencia entre competición y cooperación. Una actividad aparentemente sencilla, basada en mover de lugar unos azucarillos, nos llevó de una situación inicial de competición a terminar trabajando como un único grupo. También escribimos en un pequeño papel algo positivo sobre otro compañero. Porque a veces el bienestar también empieza por algo tan sencillo como hacer sentir a otra persona que la vemos y valoramos.

También trabajamos la mediación escolar mediante juegos de rol. En uno, los participantes asumían distintos papeles —familiares, docentes con actitudes diferentes y el alumno implicado en una infracción— y primero preparaban por separado su posición antes de reunirse para representar una conversación conjunta. En otro, dos alumnos que habían discutido y dos docentes debían intentar abordar el conflicto. La situación que inventamos incluía una rivalidad sentimental y dio lugar a una escena tan divertida como reveladora. Más allá de la mediación, los roleplays pueden adaptarse al aula de idiomas para practicar conversaciones difíciles, negociar soluciones o explorar diferentes puntos de vista.

                                   



                                                     

¿Y cómo llevar todo esto a una EOI?

Esta fue quizá la parte más interesante desde nuestra perspectiva como docentes de adultos. El curso nos propuso analizar los valores de nuestra propia escuela y pensar en intervenciones concretas relacionadas con el bienestar.

En una EOI encontramos valores muy claros: el plurilingüismo y la interculturalidad, la educación permanente, la superación personal, la diversidad, la comunicación y la motivación voluntaria. Pero cada uno de estos valores puede llevar asociado un reto de bienestar. Aprender una lengua implica exponerse al error y puede generar ansiedad lingüística. Estudiar mientras se trabaja y se tienen responsabilidades familiares puede provocar cansancio y estrés. Las pruebas de certificación pueden generar presión y miedo al fracaso. Y la diversidad de edades y perfiles, que constituye una enorme riqueza, no siempre facilita la creación de vínculos entre los estudiantes. A partir de este análisis surgieron varias propuestas.

Una de ellas fue introducir pequeñas “píldoras de transición” al comienzo de las clases, especialmente en los turnos de tarde: unos minutos de respiración, mindfulness o estiramiento que permitan al alumno dejar atrás, aunque sea momentáneamente, el estrés del trabajo y entrar en el espacio del aula. Otra propuesta consistía en trabajar la vulnerabilidad compartida y la metodología del error, haciendo visible que equivocarse forma parte del aprendizaje. Incluso surgió la idea de crear un “Muro de los errores/Horrores lingüísticos divertidos”, en el que los propios errores puedan convertirse en una experiencia compartida y no en una fuente de vergüenza. También pensamos en actividades destinadas a crear una mayor cohesión entre los estudiantes de diferentes idiomas, aprovechando los momentos anteriores o posteriores a las clases para organizar pequeños encuentros e intercambios culturales. La idea es combatir esa dinámica tan habitual en las EOI de “llego, doy mi clase y me voy”. Finalmente, propusimos pequeños talleres sobre gestión del tiempo y ansiedad ante los exámenes oficiales, especialmente en los periodos de certificación.

Otras dinámicas podrían incorporarse de forma puntual: por ejemplo, reformular pensamientos negativos antes de una prueba, hacer un breve ejercicio sensorial para rebajar la tensión o crear actividades cooperativas en las que cada estudiante tenga un papel necesario para alcanzar el objetivo común. Repartir responsabilidades de forma equilibrada puede reforzar la sensación de pertenencia y ayudar a que quienes se sienten menos seguros participen con mayor confianza.

Muchas ideas y un mismo objetivo

Las últimas actividades del curso nos llevaron a compartir otras propuestas: apoyo peer to peer, colaboración e internacionalización; espacios periódicos en los que los alumnos puedan expresar los problemas que encuentran en la escuela y sentirse escuchados; proyectos para trabajar las emociones mediante cuadernos personales y paneles en los que identificarlas; y diferentes iniciativas destinadas a reforzar la participación activa del alumnado. No todas estas propuestas pueden trasladarse directamente a una escuela de adultos. Y quizá ese sea precisamente uno de los aprendizajes más interesantes del curso. No se trata de copiar actividades, sino de adaptar ideas. De mirar nuestra propia realidad y preguntarnos qué necesita nuestro alumnado.

Nos vamos de Rodas, por tanto, con muchas herramientas, pero sobre todo con una idea: el bienestar no es un complemento del aprendizaje. Forma parte de él. El Coloso ya no vigila la entrada del puerto y los Caballeros hace mucho que abandonaron las murallas de Rodas. Pero quizá nosotros podamos llevarnos de esta isla una pequeña parte de aquella misión de protección: la de intentar que nuestras escuelas sean lugares donde las personas puedan aprender, equivocarse, participar, relacionarse y sentirse seguras. Y si conseguimos que, al menos durante unas horas a la semana, nuestros alumnos entren en clase un poco más tranquilos y salgan un poco más felices, entonces habrá merecido la pena convertirnos, aunque sea modestamente, en well-being ambassadors.

                         

¡Saludos a tod@s desde Rodas!

Giacomo Baratto, Dpto. de Italiano



lunes, 7 de septiembre de 2026

 


Creative Strategies for Language Teachers: una semana de innovación educativa en Niza

Del 6 al 11 de julio de 2026 tuve la oportunidad de poder participar en el curso Erasmus+ "Creative Strategies for Language Teachers: Make it Easy, Make it Real!", celebrado en Niza. Durante una intensa semana de formación, docentes de distintos países europeos compartimos experiencias, metodologías y recursos innovadores para mejorar la enseñanza de lenguas, siempre con un enfoque práctico, creativo y centrado en el alumnado.

El curso tuvo como objetivo principal dotarnos de estrategias metodológicas que permitieran adaptar el aprendizaje a las necesidades de cada estudiante, favoreciendo su motivación, creatividad y participación activa en el aula. Los resultados de aprendizaje se centraron en el uso de herramientas digitales y tradicionales para desarrollar las destrezas lingüísticas, la aplicación de la Teoría de las Inteligencias Múltiples, el empleo del arte y el storytelling como recursos didácticos y el conocimiento de las investigaciones más recientes en Lingüística y Psicolingüística aplicadas a la enseñanza de idiomas.


Día 1: Primer contacto y establecimiento de objetivos

La primera jornada estuvo dedicada a conocernos y crear un ambiente colaborativo entre todos los participantes. Comenzamos con la presentación del curso y diversas dinámicas de icebreakers, actividades especialmente útiles para romper el hielo y que pueden trasladarse fácilmente al aula para favorecer la cohesión del grupo desde el inicio del curso. Posteriormente reflexionamos sobre los objetivos de aprendizaje y compartimos nuestras expectativas y principales inquietudes como docentes de lenguas. También analizamos la importancia de conocer las necesidades reales del alumnado mediante cuestionarios iniciales y cada participante presentó su centro educativo, lo que permitió intercambiar experiencias y conocer diferentes sistemas educativos europeos.






Día 2: Inteligencias Múltiples y aprendizaje personalizado

La segunda jornada estuvo centrada en la Teoría de las Inteligencias Múltiples de Howard Gardner. Analizamos cómo identificar los diferentes perfiles de aprendizaje del alumnado y cómo diseñar actividades que respondan a esa diversidad. La jornada finalizó con una de las sesiones más creativas del curso: el uso del storytelling y los cómics como herramientas para mejorar la comprensión, la expresión oral y escrita, así como la motivación del alumnado. Aunque en mi opinión son herramientas que puedes utilizar cuando tengas mucho tiempo a disposición y en el caso de alumnado adulto podría ser algo complicado. 



Día 3: El arte como herramienta para aprender idiomas

El tercer día estuvo dedicado a descubrir el enorme potencial educativo del arte. Conocimos las Artful Thinking Strategies, una metodología que utiliza obras artísticas para desarrollar el pensamiento crítico, la observación, la comunicación y el aprendizaje de idiomas. Después diseñamos nuestro propio proyecto basado en estas estrategias y lo presentamos al resto de participantes, recibiendo sugerencias para su mejora. La sesión continuó con una revisión de las investigaciones más recientes sobre la ciencia del aprendizaje de lenguas, incorporando aportaciones de la Lingüística y la Psicolingüística que explican cómo aprende realmente nuestro cerebro un idioma y qué metodologías resultan más eficaces.




Día 4: Creatividad, innovación y herramientas digitales

Durante la cuarta jornada conocimos algunas de las mejores técnicas de enseñanza de idiomas utilizadas en diferentes países. Descubrimos propuestas muy innovadoras, como el embodied learning que permite fijar mejor los contenidos mediante el movimiento y la experiencia. La tarde estuvo dedicada al trabajo colaborativo con herramientas digitales para la enseñanza de la gramática. En pequeños grupos exploramos diferentes aplicaciones y recursos tecnológicos que facilitan el aprendizaje de forma dinámica e interactiva, analizando cuáles pueden adaptarse mejor a las distintas edades y estilos de aprendizaje.


Día 5: Música, reflexión y nuevos proyectos

La última jornada comenzó explorando cómo la música, el ritmo y la pronunciación pueden convertirse en aliados para mejorar la competencia oral del alumnado y aumentar su confianza al comunicarse en una lengua extranjera. Finalmente realizamos una reflexión conjunta sobre los objetivos alcanzados durante la semana, resolvimos las cuestiones pendientes, cumplimentamos la evaluación final del curso y recibimos los certificados de participación.


El programa concluyó con una excursión cultural por la ciudad de Niza. Esta actividad permitió conocer mejor el patrimonio histórico y cultural de la Costa Azul, además de favorecer el intercambio intercultural entre docentes de distintos países, uno de los grandes valores de las movilidades Erasmus+.

Principales aprendizajes

A lo largo del curso adquirí herramientas muy valiosas para mejorar mi práctica docente. Aprendí a combinar recursos digitales y tradicionales para desarrollar las competencias de expresión oral, comprensión auditiva y expresión escrita del alumnado; a utilizar el arte, la música, los juegos y el storytelling como elementos motivadores; y a aplicar la Teoría de las Inteligencias Múltiples para diseñar actividades adaptadas a los diferentes estilos de aprendizaje. Todo ello me permitirá seleccionar las estrategias más adecuadas para responder a las necesidades reales del alumnado y fomentar su creatividad, autonomía, participación y compromiso con el aprendizaje.

Más allá de los contenidos académicos, esta movilidad ha supuesto una magnífica oportunidad para compartir experiencias con docentes europeos, conocer nuevas perspectivas educativas y establecer contactos internacionales que favorecerán futuras colaboraciones.

Regreso con numerosas ideas, recursos y proyectos para implementar en el aula, convencida de que una enseñanza de idiomas creativa, flexible e inclusiva contribuye no solo a mejorar el aprendizaje, sino también a despertar la curiosidad, la motivación y el entusiasmo de nuestros estudiantes. Doy las gracias a la EOI de Alcalá de Henares por haberme brindado esta oportunidad para formarme y seguir aprendiendo. 

Eleonora Gaibazzi, dpto. de Italiano

miércoles, 2 de septiembre de 2026

 


Curso de Erasmus+ en Coppenhague

“New Teacher Essentials: Building Confidence and Professional Skills” del 3 al 8 de septiembre

Cuando me decidí por este curso, me llamaba la atención su título. Quería hacer un curso que no fuera sobre la Inteligencia Artificial, sino uno que me diera impulsos, ideas de otra índole. Un curso que me ayudara a volver con la energía renovada. Y acerté con mi decisión. The Body Mind Academy es realmente una empresa familiar que ofrece una cantidad reducida de cursos para unos grupos reducidos. Éramos 7 profesores en mi grupo: 3 de Alemania, 1 de Italia, 1 de Hungría y 2 de España. (Me incluí en la lista de los profesores de España, pero cuando era conveniente decía que era de Hungría  )


                                            Delante de la Academia, con nuestro profesor, Peter


¿Por qué me ha gustado el curso?

En primero lugar, porque tuvimos la oportunidad de interactuar mucho. No solamente en los ejercicios del curso, sino también intercambiamos experiencias, opiniones. La mayoría de los ejercicios se centró en hacernos entender que un grupo funciona muy bien si tiene un objetivo común, y si la comunicación fluye. En la foto de abajo nos veis en un juego donde el objetivo era reproducir una construcción de lego que hizo una persona del grupo. Otra persona asumió el rol del mensajero, es decir describía la construcción y la tercera persona intentó reproducirla siguiendo las instrucciones del mensajero. Naturalmente esta tercera persona no pudo ver la construcción original.

En cuanto al intercambio de las experiencias, opiniones, hablamos de nuestros sistemas de educación y metodologías usadas en las aulas.

En segundo lugar, porque el curso se centró en subrayar el enfoque de conseguir “bienestar en el aula”, en vez de fijarse solo en los resultados. Y esto es un tema enorme, no tiene fin. Analizamos varias vertientes, ángulos, como por ejemplo sentirse importante y seguro en el grupo, sentirse parte del grupo. Hablamos de Nathaniel Branden and the 6 Pillars of Selfesteem, de Martin Seligman y la Psicología Positiva, de Clark Shirky y el impacto de Internet y de las nuevas tecnologías en las personas y en la sociedad. Asimismo, también aprendimos técnicas de relajación, como “la coherencia de 6 respiraciones por minuto” (enseñada por el Instituto HeartMath). A decir verdad, no es fácil resumir el contenido del curso porque era un popurrí de ideas, pero todo alrededor del asunto “well-being”, sazonado con el “hygge” danés, es decir crear un ambiente acogedor, cálido para poder disfrutar de los pequeños placeres de la vida.  Y lo que ha salido es una semana intensa con otros 6 profesores que se entendían bien entre ellos.


                                                        Un rincón de nuestra “aula” que 

                                                        se parecía más bien al salón de una casa. 

En algunas tardes, como parte del curso, visitamos la ciudad. Por ejemplo, un día fuimos a los Jardines de Tivoli que es uno de los parques de atracciones más antiguos del mundo y un lugar favorito, no solamente de los turistas, pero también de los locales. El rey Christian VIII ordenó en 1843 su construcción con la idea de dotar a la ciudad de un lugar de esparcimiento donde distraerse y no «dar guerra» -políticamente hablando.


¿Qué puedo deciros?: Ha merecido la pena de participar en este curso de Erasmus.

Julia, profesora de alemán


 

Curso Erasmus "Lead the Digital Change: a Strategic and Holistic Plan to Digital Wellbeing (Cracovia, Polonia)

Cuando se me planteó la opción de hacer un Erasmus+ pensé que eso era de jóvenes universitarios y que qué iba a hacer un docente en un programa así. No conocía este concepto e indagando algo más, descubrí que es un programa que fomenta el intercambio social, cultural y lingüístico también de docentes. Se ideó para promover los valores europeos, fomentar la ciudadanía activa y contribuir al desarrollo sostenible de la educación superior y la formación. Por tanto s que tiene mucho sentido que un profesor de alemán y de Escuela Oficial de Idiomas participé en una aventura así, porque no sólo nos rodeamos de muchos otros profesores que vienen de diferentes países y culturas, sino que lo hacemos en un país diferente fuera de nuestra zona de confort y nuestra burbuja que a veces no nos ayuda a abrirnos a cosas nuevas. Así que me metí en la aventura de un curso en Cracovia, Polonia, a finales de julio 2026. Concretamente el curso era "Lead the Digital Change: a Strategic and Holistic Plan to Digital Wellbeing” y principalmente se trataba de un manejo responsable y sano de las herramientas digitales en clase.

 


Este tipo de experiencias suelen ser siempre positivas, tanto a nivel personal como profesional, ya que se comparte mucho tiempo con otros profesores y se entra en contacto con otras culturas de las que se puede aprender muchísimo e intercambiar conocimientos, ideas, experiencias y perspectivas. Desafortunadamente, sentí que al curso le faltaban muchas cosas: la aplicación práctica en la enseñanza de idiomas y, en mi caso, con estudiantes adultos. Y que muchas ideas que se ofrecieron ya se utilizan en España, y habría sido interesante para nosotros, los profesores, intercambiar ideas sobre mejores aplicaciones en el aula, más prácticas en lugar de tanta teoría sobre un mundo digital con el que muchos ya estábamos familiarizados, pero que nos gustaría utilizar de forma más eficaz en clase. A pesar de esto, aprendí mucho.

 


Por ejemplo, se habló del manejo adecuado de las herramientas digitales para el propio profesorado, ya que nos encontramos en una situación a veces de saturación de herramientas y un uso abusivo que, al contrario de simplificar y facilitar, lo complica todo más. Para ninguno de nosotros es nuevo que se haya acumulado tanto material en la plataforma existente (por ejemplo “Google Classroom” o el Aula Virtual de Moodle) que se podría describir como un "caos de datos". Las buenas ideas corren el riesgo de perderse entre tanto contenido. Las dudas para crear una herramienta digital que recopila sólo materiales especialmente valiosos, fueron:

- ¿Quién decide qué constituye algo valioso?

- ¿Quién sube y describe los materiales?

- ¿Quién los mantiene actualizados?

- ¿Y quién decide qué se elimina?

El debate quedó abierto (y me hubiera gustado que se encontrara un consenso).

 





He de confesar que es difícil encontrar cursos creados directamente para un profesor con mi perfil, es decir, profesor de alemán (o idiomas) y para alumnos adultos. En este curso, lamentablemente, no coincidí con ningún otro profesor con mi situación, ya que la mayoría eran o de primaria y secundaria o, en unos pocos casos de FP, que obviamente no eran de idiomas. Por tanto, la forma en la que se implementa la formación digital es bastante diferente en cada situación. Mientras que a los profesores de primaria hay que enseñarles cómo hacer un uso de herramientas digitales que también entiendan los padres de los niños, en secundaria se basa más en enseñar que los jóvenes que no abusen o no hagan un uso indebido de estas herramientas. En mi caso, me interesaba cómo aprovechar las herramientas para que puedan complementar el aprendizaje y el uso de la lengua, ya que nos encontramos con el problema de que muchos alumnos hacen los ejercicios con la inteligencia artificial, sin analizar los errores (y hay que mostrarles la importancia de traducir correctamente conociendo el contexto, ya que el traductor de Google te puede traducir como “Hoy vamos a comer dinero” lo que en italiano hemos puesto como “pasta” o expresiones que no se pueden traducir literalmente y no se entienden, como cuando el traductor de Google te dice que “to take the hair”” es “tomar el pelo”, cuando eso en inglés realmente sería “To pull someone’s leg” y para eso hay que aprenderlo en clase, no basarse en lo digital. O usar un pensamiento crítico, un análisis y un conocimiento cultural y social que también se debe enseñar en clase.

 

Lo que más me gustó es ver cómo se maneja https://notebook.google.com que te ofrece una infinidad de métodos para preparar las clases (pej: puedo crear videos en alemán con un vocabulario concreto que yo le incorporo, a un nivel adecuado y con una duración que ayude a tener material de clase personalizado para cada situación)

 

Empecé el curso partiendo de la base de que las competencias digitales son esenciales para docentes, estudiantes (y familias) hoy en día, y se necesitan cursos de actualización y apoyo continuos. Creo que es importante trabajar tanto con herramientas digitales como con métodos tradicionales. La neuroeducación ya ha demostrado que los métodos de aprendizaje tradicionales pueden ofrecer mejores resultados (la escritura a mano y la memorización fomentan la memoria, la simplificación de algunas instrucciones en las herramientas digitales impide una reflexión y un análisis exhaustivos, etc.). Es importante, eso sí, que docentes y estudiantes dominen las herramientas digitales antes de utilizarlas.

 

También aprendimos en el curso que el uso de herramientas digitales en el aula puede ser peligroso (compartir datos privados públicamente, phishing, dependencia excesiva de fuentes desconocidas y no verificadas, falta de pensamiento crítico entre los estudiantes, fomento de la complacencia, etc.). Esto se puede prevenir mediante el uso correcto y consciente de las herramientas digitales, que se debe enseñar a los alumnos en clase, para que sepan cómo manejarlo.

 

En pocas palabras, este curso de Erasmus + en Cracovia ha sido toda una experiencia positiva, se comparten muchas experiencias e ideas que ayudan en la formación y, también puedo decir con orgullo que el uso que tenemos en la EOI Alcalá de Henares de herramientas digitales está totalmente alineado con lo que se recomienda como un uso responsable y sano.



Daniel Zarzo Vargas, dpto. de Alemán

 

 


jueves, 30 de julio de 2026

Del 20 al 25 de julio de 2026 tuve la oportunidad de participar en el curso "Inclusive Teaching with Artificial Intelligence" en Helsinki (Finlandia), dentro de una movilidad Erasmus+ de formación del profesorado con el objetivo común: descubrir cómo la inteligencia artificial puede convertirse en una herramienta para favorecer una enseñanza más inclusiva, personalizada y accesible, sin perder de vista los principios éticos y el papel fundamental del profesorado.



A lo largo de la semana junto a docentes de varios países europeos pude explorar diferentes herramientas de IA aplicadas a la educación que pueden ayudarnos a atender mejor la diversidad del alumnado. También aprendí a diseñar actividades adaptadas a diferentes necesidades, generar materiales personalizados, fomentar la creatividad y el pensamiento crítico, así como optimizar algunas tareas docentes para dedicar más tiempo a lo realmente importante. Uno de los recursos más interesantes es: https://www.understood.org/en/assistant

Uno de los aprendizajes más interesantes junto con vibe coding fue la creación de agentes de inteligencia artificial personalizados capaces de realizar tareas específicas, como diseñar actividades adaptadas a distintos niveles, generar recursos didácticos, proponer ejercicios de evaluación o ayudar en la planificación de clases. Bien diseñados, estos agentes pueden convertirse en asistentes docentes que agilizan el trabajo diario y permiten ofrecer una atención más personalizada al alumnado.

Por supuesto, también dedicamos tiempo a reflexionar sobre el uso responsable de la inteligencia artificial en el aula analizando cuestiones como la protección de datos, los posibles sesgos de los sistemas de IA, la transparencia en su utilización y la necesidad de enseñar al alumnado a emplear estas herramientas de forma crítica y ética.

Además, el curso ha sido una excelente oportunidad para intercambiar experiencias con docentes de distintos sistemas educativos europeos. Compartir buenas prácticas, conocer otras realidades y establecer nuevos contactos internacionales constituye uno de los grandes valores añadidos de las movilidades Erasmus+, ya que abre la puerta a futuras colaboraciones entre centros.


Las movilidades Erasmus+ siguen demostrando que es una excelente oportunidad para seguir aprendiendo, intercambiar experiencias y trasladar nuevas ideas a nuestras aulas, contribuyendo así a una educación pública de mayor calidad.

Vuelvo con muchas ideas y ganas de ponerlas en práctica y de compartirlas con mis compañeros en la EOI Alcalá de Henares ya que intercambio de experiencias enriquece nuestras clases y nos ayudar a seguir mejorando como docentes.

Laura Sánchez
Dpto. de inglés

viernes, 24 de julio de 2026

 

Curso  Erasmus “The positive teacher” en Reikiavik con la organización Smart Teachers play more.

La semana del 12 al 18 de Julio he podido asistir a el curso más alegre, lleno de energía e internacional que he hecho nunca, y además en un lugar privilegiado como es Reikiavik, con unos paisajes incomparables, llenos de belleza, donde la naturaleza es vital.

La organización Smart teachers play more ofrece varios cursos simultáneos a la vez y en varias sesiones entremezclan a todos los participantes, lo que lo hace mucho más abierto y ameno. He debido conocer a unas ciento vente personas de doce países de la UE.

Curiosamente, en mi curso, “The positive Teacher” donde éramos veintiséis personas, yo fui la única española, y una de las pocas personas que fue sin compañía desde su país de origen, lo que me permitió integrarme plenamente en todas las actividades sin decir ni una sola palabra en mi idioma, cosa que me encantó.

Cada mañana en el hall daban café con leche, fruta y galletas con chocolate o con crema, que estaban deliciosas.

Las profesoras, que eran todas mujeres y excelentes en la enseñanza, se fueron turnando cada día con los distintos grupos. Fueron todas magníficas ya que eran auténticas y te transmitían lo que decían desde dentro y desde su propia experiencia. Las clases fueron tan amenas que no miré el reloj ni un solo día. La música era fundamental en este curso que hice, y en varios momentos sacaban el altavoz y todos nos poníamos a bailar.

El primer día lo empezamos con una clase muy bien explicada y guiada sobre Mindfulness y respiración profunda abdominal. La profesora de ese día, Becca, nos comentó que solo un 20% de la población respira bien, es decir, respiran por la nariz llenando el abdomen y utilizando nuestro músculo llamado “diafragma” hacia arriba para almacenar el aire en nuestro abdomen. Como curiosidad, todos cuando dormimos realizamos la respiración abdominal de manera inconsciente, así que todos podemos aprender a hacerlo de manera consciente.

La mayoría de las personas realizan respiración clavicular o torácica (llenan el pecho de aire) sobre todo cuando hacen deporte, y esto produce sensación de quemazón.

La respiración abdominal es la clave del bienestar y salud, ya que con ella se controlan muchos aspectos corporales:

1.     Mejora la respiración: aumenta la eficiencia pulmonar, mejora la oxigenación y reduce el esfuerzo para respirar.

2.   Reduce el estrés y la ansiedad: activa el sistema nervioso parasimpático, disminuye la respuesta de "lucha o huida" y favorece la calma y la relajación.

3.    Mejora la salud cardiovascular: reduce la frecuencia cardiaca, puede disminuir ligeramente la presión arterial y mejora la variabilidad de la frecuencia cardiaca (HRV).

4.    Regula las hormonas del estrés: puede reducir el cortisol cuando se practica de forma regular y disminuye la liberación de adrenalina asociada al estrés.

5.    Favorece el sueño: ayuda a conciliar el sueño y mejora la calidad del descanso.

6.    Reduce la tensión muscular: relaja el cuello y los hombros, y mejora la postura y la estabilidad del tronco.

7.  Favorece la digestión: estimula el movimiento de los órganos abdominales y puede mejorar el tránsito intestinal y la digestión.

8.   Mejora el rendimiento físico: optimiza la respiración durante el ejercicio, favorece la recuperación y ayuda a estabilizar el” core” (músculos que estabilizan el tronco).

9.   Mejora la concentración: favorece la atención y aumenta la claridad mental.

10.Puede ayudar con el dolor: reduce la percepción del dolor y la tensión muscular asociada.

Para saber respirar correctamente, primero tenemos que localizar nuestro diafragma, y como nos enseñó Becca, es fácil saber dónde se encuentra si pones un mano en el estómago y toses. A continuación, debes llenarlo de aire lentamente elevando el abdomen hasta llenarlo.

En las fotos de abajo, a la izquierda, se ve el diafragma en azul, y a la derecha en rojo:


Nuestra profesora Becca , debajo:


El lunes por la tarde después de comer, nos llevaron a todos los que nos apuntamos a Sky Lagoon en autobús.  Como en Islandia no existe ninguna red ferroviaria, todos los desplazamientos son en coche, autobús o moto.

Sky Lagoon es una laguna geotérmica hecha con piedras volcánicas de Reikiavik al aire libre.  Pudimos contemplar una panorámica inolvidable del Atlántico Norte mientras disfrutábamos de un relajante baño termal con una temperatura de entre 38 y 40 grados, mientras estábamos a 13 grados fuera del agua. Hicimos también el Ritual Skjól de 7 pasos, alternando el agua caliente con una piscina fría, sauna con un ventanal inmenso que se asemejaba a una pantalla de cine con vistas al Atlántico, baño de vapor, exfoliante con olor a plantas y flores y un chupito de arándanos rojos. La experiencia fue realmente relajante y estimulante a la vez.

Fotos de Sky Lagoon:



Cada día se empezaba con una Meditación guiada de entre 7 y 15 min, con sonido de campanillas planas como platillos, que eran muy relajantes. Nos sentábamos al final de la silla con la espalda totalmente recta o en el suelo con un cojín, y la profesora iba marcando los pasos de inhalar y exhalar a la vez que iba dirigiendo nuestros pensamientos a cosas muy agradables.

El martes empezamos con una actividad que se ha implementado en los colegios a alumnos de infantil, primaria y secundaria de Islandia que se llama “Now minutes”, que es parte de las actividades diarias en las escuelas, y son una serie de juegos diarios hechos en silencio, respirando y estando plenamente consciente en el ahora.

Según nos contaron ha ayudado mucho a todos los alumnos en general a obtener un mayor bienestar mental y corporal, y han notado una mejoría significativa especialmente en niños con necesidades especiales con Autismo, TDA Y TDAH.

Esa tarde la profesora Sarah nos habló de los Vision Boards: unos tableros visuales parecidos a los collages de fotos, donde se plasman metas, sueños y aspiraciones mediante imágenes, palabras, frases y símbolos que representen aquello que la persona desea lograr. Este tablero puede ser físico, utilizando cartulina, revistas y fotografías, o digital, mediante aplicaciones y herramientas en línea. Más allá de ser un elemento decorativo, el Vision Board funciona como un recordatorio constante de las metas.

Foto:



Después, nos reunieron todos en el Hall y Nonni -el único hombre de la organización y el encargado de los viajes- nos proyectó una presentación sobre el sistema educativo islandés. Nos comentó que en Primaria ningún alumno repite curso. La filosofía del sistema islandés es que repetir curso rara vez beneficia al alumno, y que es preferible mantenerlo con su grupo de edad mientras recibe los apoyos necesarios para progresar. Por ello, la repetición es prácticamente inexistente en la educación obligatoria.

 

En Islandia, uno de los rasgos más destacados del sistema educativo es la gran flexibilidad y autonomía que tienen los profesores. Los puntos más relevantes de este sistema educativo son los siguientes:

 

·        Amplia libertad metodológica: el currículo nacional marca los objetivos generales, pero cada docente decide cómo enseñar, qué actividades realizar y qué recursos utilizar.

·        Confianza profesional: los profesores son considerados profesionales altamente cualificados, por lo que reciben poca supervisión directa y tienen margen para innovar en el aula.

·        Adaptación al alumnado: pueden modificar el ritmo, los materiales y las estrategias para responder a las necesidades e intereses de cada grupo o de cada estudiante.

·       Participación en las decisiones del centro: los docentes intervienen activamente en cuestiones relacionadas con el currículo, la enseñanza y otras políticas escolares.

·        Menor peso de las pruebas estandarizadas: en comparación con muchos otros países, existe menos presión por enseñar "para el examen", lo que favorece enfoques más creativos y personalizados.

·        Colaboración entre docentes: es habitual que los profesores trabajen en equipo para diseñar proyectos, compartir materiales y coordinar el aprendizaje, manteniendo al mismo tiempo autonomía en su práctica diaria.

En definitiva, el sistema islandés se basa en la confianza en el criterio profesional del profesor, que dispone de un amplio margen para organizar la enseñanza y adaptarla a las necesidades reales de sus alumnos, en lugar de seguir una programación rígida o altamente estandarizada. 

Después de la clase, fuimos todos los que quisimos a hacer una visita guiada con un guía que era profesor de Historia y llevaba viviendo en Reykiavík seis años. Se explicaba de maravilla. Debajo, el grupo delante de la antigua cárcel, con el primer conquistador de Islandia, Ingólfur Anarson, y en la calle “Rainbow” con la iglesia Hallgrímskirja al fondo, que es el símbolo de la ciudad, y la iglesia de cerca, cuyo arquitecto se inspiró en las rocas basálticas formadas por un volcán en la playa negra de Reynisfjara, en la costa sur.

 

                                   

El miércoles fue el día más largo de la semana y fue distinto porque no hicimos meditación. Nos recogieron en el Colegio Laugarneskóli pronto a todos y nos llevaron a conocer un colegio en Mossfellbaend, a 9 km de Reikiavik.

Era un centro desde infantil hasta secundaria muy nuevo, con muchos colores en el suelo, paredes, puertas… para que los niños disfruten y sientan alegría, ya que el sol apenas lo ven en todo el año. En invierno las noches duran 20 horas y en verano la luz -no el sol- está presente 21 horas.

En este colegio tenían sala de cine, invernadero, sala de música con un piano y varios instrumentos, gimnasio, varios patios -ya que los niños salen al aire libre incluso en invierno. Pese a llamarse la isla del hielo y tener tres glaciares perennes que son milenarios, la temperatura en la capital no es extremadamente fría: suele rondar entre -2 y 4 grados, debido a la presencia del mar.

Lo que sí que hay es mucho viento, algunos días de hasta 120km/h; de hecho, todas las ventanas se abren solo 45 grados y están sujetas al marco para que no se las lleve un vendaval.

Algunas fotos del colegio: con todos los participantes a los nueve cursos en la primera de ellas, la sala de cine, el gimnasio,

          

 


Al terminar de ver el colegio y proyectarnos las actividades del mismo, nos llevaron a un local donde se celebró la fiesta internacional. Fuimos 12 países y cada uno llevó algo típico para degustar de su nación.

La fiesta estuvo muy bien organizada y los hijos de la directora del centro hicieron una olla gigante de sopa islandesa con salmón, especias y patatas que estaba deliciosa. Uno de ellos fue el DJ y estuvo a cargo de la música, donde organizaron un concurso de Bingo musical que fue divertidísimo: todo el mundo bailó con muchas ganas y las vibraciones durante toda la velada fueron excelentes.  Muchos grupos se inventaba coreografías, ya que había dos profes de baile, entre ellas Sara, una profesora de Madrid simpatiquísima.

 

Fotos de la fiesta:

                              


El jueves comenzó media hora más tarde para reponernos de la fiesta del día anterior.

Esa mañana trabajamos los puntos fuertes que tenemos cada uno como profesores. Hicimos un test online que se puede realizar en varios idiomas y que se puede hacer como una actividad real en clase: viacharacter.org



                                                   

 

                   

Curiosamente, el rasgo que más salió en este grupo, y según Kristín sale en todos los profesores, fue la “Honestidad”, lo que dice mucho de la personalidad de la mayoría de los profesores y del cual  nos deberíamos sentir muy orgullosos.

Durante todo el curso se han utilizado herramientas digitales, pero a la vez manuales- analógicas. Se ha dado vital importancia al uso de las manos para crear cosas táctiles y visuales o palpables, porque es lo que verdaderamente nos conecta con el mundo real. El tablero de cartón con tapones de colorines es un ejemplo entre muchos.

A última hora de la mañana hubo una sesión opcional donde se compartieron prácticas buenas de enseñanza, pero la mayoría eran para niños entre 5 y 16 años.

Yo presenté Simon Says para el nivel C1 con vocabulario y gramática avanzada.

 

El viernes comenzamos con una meditación seguida de un Active Listening sobre las sensaciones que nos había producido el curso. Nunca había hecho algo así, y fue muy curioso escuchar todo lo que yo le había contado a mi compañera resumido. Te hace sentir importante, cuidado, escuchado. Esta actividad se podría hacer como un juego en clase, ya que se aprende a resumir la información más relevante.

En la foto de abajo se puede observar las campanillas utilizadas para la Meditación y Mindfulness.



Después como tarea opcional hubo una reunión para posibles intercambios de Erasmus en el futuro, y yo hablé de las ventajas que tiene nuestra EOI, además de describirla y responder a sus dudas.

Les llamó mucho la atención porque no existe ninguna institución o centro dedicado solo a la enseñanza de idiomas en Europa, y donde puedes conseguir cualquier certificado de nivel oficialmente.

Al final de la mañana nos reunieron a todos en el hall principal del colegio y nos fueron llamando por países y nos obsequiaron con una bolsa de tela de Smart Teachers Play More, y nos dieron las gracias. Nosotros fuimos los últimos.

Foto del equipo español. A mi izquierda, Kristín, y a su izquierda, Cristina. A la derecha del todo, Sarah.




Antes de concluir, me gustaría destacar tres curiosidades de Islandia que me han llamado mucho la atención. La primera es que el país tiene apenas 400.000 habitantes, y aproximadamente la mitad vive en la capital, Reikiavik. La segunda es que, al ser una isla tan aislada y con una población tan reducida durante siglos, es bastante común que los islandeses tengan algún grado de parentesco entre sí. Por eso, unos ingenieros desarrollaron una aplicación llamada Íslendinga, basada en un amplio registro genealógico, que permite el acceso solo a los islandeses para poder

comprobar si una posible pareja sentimental es un familiar lejano antes de que la relación vaya a más. Y la tercera es la enorme cantidad de gatos que hay por las calles de Reikiavik. Son animales muy tranquilos, cariñosos y bien cuidados por los vecinos. Da la sensación de que es una ciudad de gatos más que de perros.

 

Como conclusión, esta experiencia ha sido una de las mejores que he vivido en mi vida. Ha sido un curso muy valioso a nivel profesional por la cantidad de juegos, ejercicios e ideas de otros compañeros que hemos aprendido para aplicar en nuestras clases, como personal, por la cantidad de compañeros europeos que con los que he podido interactuar y cambiar impresiones de todo tipo.

 

También he podido hacer turismo y visitar esta exótica e inhóspita isla, que es a la vez muy acogedora y alegre, pese al poco sol que reciben anualmente.

Islandia es un país de contrastes extraordinarios, donde los volcanes, glaciares, cascadas y géiseres se combinan y crean escenarios que parecen sacados de otro planeta.

 

Su naturaleza salvaje transmite una sensación de inmensidad y serenidad infinitas.

 

A continuación he añadido las últimas fotos con algunas excursiones con mis compañeros en diferentes localizaciones: en un glaciar, cráter, géiser, en Reykjavík, en unas cataratas, en  The Black beach, la playa considerada más peligrosa del mundo, con sus” Sneaker waves”,  que son olas te atraen hacia dentro y es casi imposible salir; y por último, un mapa de la isla.


 

                  

 

                






Quería agradecer a la EOI Alcalá de Henares por haberme brindado la oportunidad de poder participar en este Erasmus que me ha enseñado la importancia del bienestar tanto del profesor como de los alumnos en clase, y por haber aprendido algunas técnicas que sin duda aplicaré en mis futuras clases, para que el día a día resulte más fructífero y fácil para todos.

 

Ana Isabel Rodríguez Arnedo. 23/07/26

EOI Alcalá de Henares.