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miércoles, 21 de diciembre de 2022

Movilidadd e alumnos a Le Mans: Marta

 


VIAJE A LE MANS, EXPERIENCIA DE MARTA PASCUAL MARZO 
Domingo, 4 de Diciembre: Aterrizamos Nuestro primer día fue sirvió como una toma de contacto con el grupo y con el país al que íbamos a visitar. Madrugamos mucho (¡a las cuatro en pie!) pero valió la pena. Volamos desde Alcalá hasta Nantes, donde cogimos un tren camino a Le Mans. Todo ese recorrido nos sirvió al grupo para conocernos entre nosotros y romper el hielo. Estoy muy agradecida de haber tenido a mis compañeros para arrancar con el idioma, ya que varios de nosotros no hablamos francés. Cuando llegamos a Le Mans comimos todos juntos, y aprovechamos la tarde para divertirnos, conocer la ciudad y quitarnos un poco de frío (gracias al vino caliente, las infusiones…) ¡Menuda manera de calentar motores para el resto de la semana! 


Lunes, 5 de Diciembre: ¡A conocer el Lycée Le Mans Sud! Para atender nuestras clases nos dividimos en parejas, así que además de en el hotel ¡tuve la suerte de compartir aula con mi novio! Nada más llegar al centro, nos acogieron las profesoras del departamento de Erasmus, y nos ayudaron a orientarnos con nuestro horario. Durante nuestra primera mañana tuvimos cuatro clases diferentes: una de alemán y tres de inglés. A pesar de no hablar el idioma, la clase de alemán nos sirvió a Alex y a mí para ‘entender’ sus bases, y al final del día conseguimos hacer los ejercicios de clase nosotros solitos… ¡qué mayores! Me sorprendió también la ratio de alumnos del instituto, ya que las clases solían contar con aproximadamente 15 alumnos por profesor.
Durante las clases de inglés vimos tres dinámicas y temáticas diferentes. Durante la primera, pudimos ayudar a los alumnos a organizar un debate sobre la libertad de elección de estudio de los adolescentes. ¡Ojalá haber estado otra semana para ver los resultados! Durante la segunda clase conocimos un inglés más técnico, con alumnos más mayores que nos permitió observar los estudios técnicos del Lycée. 

Por último, los alumnos de la última clase nos conocieron un poco, y nos hicieron competir en un divertido Trivial sobre cultura cinematográfica. Aún tengo esa asignatura pendiente… 
A la hora de la comida comimos todos los compañeros juntos en el Lycée, y durante la tarde nos hablaron del sistema educativo francés. 

La profesora Perrine nos enseñó todas las instalaciones del Lycée, desde las comunes hasta las curiosas, y nos contó el día a día de los alumnos allí.

Fue muy enriquecedor ver que los jóvenes allí podían estudiar de todo (desde mecánica hasta artes del circo) y formarse en todos los sentidos. Terminamos el día con una cerveza y una cena todos juntos, a recomendación de Sofía. 




Martes, 6 de Diciembre: De coches e historia. El equipo de Le Mans Sud y sus alumnos hicieron un esfuerzo enorme para enseñarnos las instalaciones del Circuito de Le Mans en las que los alumnos de mecánica eran aprendices. Personalmente, no soy muy cercana al tema coches y motos, pero me sorprendí a mí misma estando muy interesada en lo que los alumnos nos enseñaban: modelos, premios, herramientas, talleres… Desde lo más general hasta lo más curioso. Hasta que no lo ves, no conoces la cantidad de trabajo que hay detrás de estas profesiones. 


Además, los alumnos se esmeraron mucho en contárnoslo en inglés, y aunque no fuera su idioma materno, se notaba la pasión con la que lo vivían. Para terminar la mañana, compartimos un aperitivo todos juntos, y el equipo de Le Mans Sud nos dejó en el centro de la ciudad para nuestra siguiente visita. Por la tarde, el equipo de Historia de Le Mans Sud nos llevó a conocer el casco histórico y la historia de la ciudad. Desde la Catedral, pasando por las calles restauradas, las murallas romanas y el museo de historia, nos permitieron comprender todo lo que había vivido la ciudad. Como Humanista, y como Gestora Cultural, me sirvió para entender la ciudad a la que había llegado, y la manera en la que los propios ciudadanos la concebían. Finalmente, después de descansar un ratito, volvimos a juntarnos para cenar algo calentito. 

Miércoles, 7 de Diciembre: De Le Mans a París En nuestro siguiente día de clases Alex y yo compartimos tres horas de inglés, español, y alemán. La clase de alemán continuó aportándonos lo mismo que la anterior; por otro lado, tuvimos la suerte de estudiar español e inglés con el mismo grupo durante esa mañana. En la clase de inglés los alumnos nos conocieron un poco personalmente, eligiendo ellos qué preguntar según sus propios intereses. Por otro lado, en español les ayudamos a escribir historias cortas en pequeños grupos, para después hacer un concurso. 


¡Algunos de ellos nos utilizaron como protagonistas! Otros protagonistas fueron una secta de abuelas, un dragón, un mago o Papá Noel. Encajamos muy bien con este grupo de alumnos, y nos divertimos juntos durante las clases. Me sorprendió lo abiertos y participativos que eran, y las dinámicas basadas en la creatividad y en la libertad del alumno. En general, fue una experiencia muy enriquecedora. Alex y yo comimos en el hotel, y por la tarde algunos aprovechamos la corta distancia para acercarnos a París. Más allá de la experiencia de turista cultural, y la experiencia personal como pareja, conocer París me sirvió para comparar con Le Mans, y ver la diferencia entre la capital y la pequeña ciudad. Aunque disfruté mucho en París, si tuviera que elegir, preferiría vivir en Le Mans, ya que es más acogedora y los habitantes están muy abiertos a conocer gente de fuera. 




Jueves, 8 de Diciembre: De encuentros En este día apenas tuvimos dos horas de clase, que consistieron en Literatura Inglesa y EMC (una asignatura similar a ética). La clase de Literatura Inglesa se daba en inglés, y además de conocer temas teóricos, los alumnos estudiaban principios de la traducción literaria, conocimiento que considero muy relevante para estudiar y comprender cualquier tipo de literatura. Además, se notaba el interés de los alumnos en participar y en el tema dado. Por otro lado, en EMC coincidimos con Alberto y Nerea, que nos ayudaron a comprender la clase a Alex y a mí, ya que estaba en francés. Aunque personalmente no coincido con la perspectiva y dinámica educativa que se daba sobre la ética, creo que en el aula se realizaron comparaciones muy interesantes entre la historia jurídica de Francia y la de España. También aprecié mucho la cooperación entre el grupo para entender tanto el idioma como el temario, ya que creo que entre los cuatro conseguimos adaptar la clase para que nos resultara enriquecedora para todos. Comimos allí, y por la tarde paseamos por el centro, y nos atrevimos a probar la pista de patinaje sobre hielo, que tenía unas vistas maravillosas a la Catedral. Allí, Alex y yo tuvimos un encuentro muy agradable con una niña que estaba aprendiendo español, y quiso practicar con nosotros. Entre todos, por la noche encontramos un restaurante para cenar comida típica de la región, y cenar como grupo. Como ya fue costumbre en Le Mans, nos divertimos todos mucho juntos. 


Viernes, 9 de Diciembre: ¡Esto se acaba! Nuestro último día en el instituto comenzó con una clase de español, en la que Alex, Alberto y yo presentamos los temas típicos españoles/alcalaínos que traíamos preparados de casa. Creo que fueron presentaciones variadas, en las que incluso yo pude aprender de mis compañeros. Además, los alumnos, a pesar de las dificultades del idioma, se involucraron en los temas y con nosotros. Las siguientes dos horas fueron de clase de Enseñanza Tecnológica, enfocada a la Física y la Química en inglés. Aunque no es mi asignatura preferida, me sorprendió lo entretenida que resultó la clase. Las dinámicas eran prácticas, enfocadas a la creatividad y a la aplicación profesional. Se respiraba muy buen ambiente, y los profesores (¡dos profesores para menos de diez alumnos!) estaban muy involucrados. Además, usaron material de apoyo audiovisual, y dinámicas lúdicas, intentando enseñar a estudiar y a revisar a los alumnos para sus exámenes. En general, disfruté mucho de esa clase. Antes de salir del instituto, nos despedimos de los profesores, que nos invitaron a volver personalmente con ellos cuando quisiéramos ¡Qué saudade! Alex y yo salimos antes que nuestros compañeros, así que comimos juntos y utilizamos la tarde para comprar recuerdos y pasear. Además, pudimos conocer el cat-café de la ciudad y tomarnos un chocolate tranquilitos con Nerea y Daira. Después, Sol nos regaló una clase de portugués intensivo, fabricando materiales de lo disponible en el hotel. Finalmente, por la noche, volvimos a cenar al restaurante anterior con algunas profesoras del Lycée, que nos trajeron detalles. Nos divertimos (por última vez) todos juntos cenando, y algunos aprovechamos en el hotel para jugar a las cartas antes de subir a dormir. 


Sábado 10: Tres ciudades en un día El sábado salimos un poco más tarde de lo normal del hotel, y cogimos un tren para Nantes. Alberto, Sebastián, Alex y yo nos pasamos el viaje hablando, y al llegar a Nantes todos aprovechamos la mañana para callejear por el centro y conocerlo. Llegamos pronto al aeropuerto, y después de la rigurosa partida de cartas, cogimos el avión de vuelta. Ya en España nos despedimos prometiéndonos vernos en un futuro, y volvimos a casa para descansar y asimilar lo vivido. Como conclusión, el principal elemento positivo que destacaría es el humano: tanto el grupo de personas que coincidimos, como los alumnos y profesores del centro convivimos juntos tranquilamente, y llegamos a divertirnos mucho. A nivel idioma, destacaría la flexibilidad que este tipo de viajes proporciona para aprender un idioma extranjero, así como las herramientas de resolución de problemas que desarrollas a lo largo de la semana. Sin duda alguna recomendaría la experiencia, y si pudiera, la repetiría.

Marta, estudiante de inglés y portugués

miércoles, 27 de abril de 2022

MOVILIDAD A HELSINKI PARA EL CURSO DE FORMACIÓN “TEACHING LANGUAGES, CULTURE OR BOTH?: INMA COTILLO



Del 21 al 26 de marzo, la Escuela Oficial de Idiomas de Alcalá de Henares me brindó la gran oportunidad de disfrutar de una movilidad a la ciudad de Helsinki, dentro del programa de acreditación Erasmus +. Ésta consistía en la realización de un curso llamado “Teaching Languages, Culture or Both? impartido por la academia de profesores “Europass”. 
El día anterior al comienzo del curso, aterricé en esta pequeña pero a la vez hermosa ciudad. Helsinki tiene alrededor de 600.000 habitantes, aunque unidos a otros municipios pertenecientes a su área metropolitana, su población asciende a 1,4 millones en total. Por esta razón, comparada con otras capitales europeas, quizá sea una ciudad mucho más tranquila y menos bulliciosa de lo que se espera. 

El finés y el sueco son las dos lenguas oficiales, estando presentes desde en el nombre de sus calles hasta en la enseñanza bilingüe de sus escuelas. Esto se debe a que Finlandia estuvo bajo la influencia de Suecia durante muchísimos años, manteniéndose todavía latente en muchas familias y barrios de la ciudad. Quizá un poco menos reseñable aunque también todavía bastante apreciable en diferentes edificios y zonas de la ciudad, sean los restos del dominio ruso en diferentes épocas de su historia. 

Día 1 
Mi curso comenzó la mañana del día 21 con una primera jornada de presentación, tanto de la formación en sí, como de los alumnos que formábamos parte de él. Los asistentes al curso fuimos trece alumnos pertenecientes a diferentes nacionalidades y áreas de docencia: tres profesores españoles de secundaria, de los cuales dos eran profesores de inglés y un profesor de geografía e historia en un instituto bilingüe; tres profesoras portuguesas impartiendo su propia lengua en un centro de extranjeros y por último, la parte más exótica del curso la formaban 6 profesoras provenientes de la Isla Reunión (Francia) impartiendo clases en un colegio de primaria para niños con bajos recursos. Nuestra profesora, Irena, era de nacionalidad albanesa aunque llevaba residiendo varios años en Helsinki. 

Creo que esta diversidad cultural enriqueció nuestra experiencia, especialmente en un curso enfocado principalmente a ella. Aparte de las presentaciones y las típicas “team building activities”, en este primer día conocimos un poco más de la cultura finlandesa y como no, del tan afamado sistema educativo finlandés. Supimos de aspectos tan curiosos como que a final de curso los padres no reciben las notas de sus hijos, sino que solamente se les hace llegar una especie de registro con las destrezas que han alcanzado o que los alumnos realizan la mayoría de sus actividades al aire libre, independientemente de la temperatura que haga en el exterior (a veces incluso a 15 grados bajo cero). 

Para finalizar la sesión, reflexionamos sobre el concepto de cultura y a qué llamamos cultura. Nuestra profesora planteó la distinción entre lo que conocemos como “Big C culture” and “Small C culture”. La cultura con “c” mayúscula se refiere al arte, la música, la historia, la literatura, etc., relacionadas con esa lengua y en la cultura con “c” minúscula estarían incluidas las tradiciones, las costumbres, los hábitos, el comportamiento de los hablantes de ese idioma, en definitiva. Tengo que confesar que cuando comencé el curso, solo tenía la visión de cultura desde el punto de vista de la “C” mayúscula, no era consciente de la importancia de la “c” minúscula. 

 Este curso realmente me ha ayudado a darme cuenta de que la competencia cultural debe ser parte imprescindible de los objetivos programados y los contenidos que impartimos en el aula. Podemos comparar la cultura como un iceberg en el que el idioma, la ropa, los objetos, los comportamientos formen la parte visible y los hábitos, tradiciones, pensamientos, percepciones, valores sean la parte no visible. 

Día 2 
En el segundo día, los alumnos participamos en una visita guiada por la ciudad. Nuestro guía, Richard, es un inglés casado con una finlandesa con más de veinte años viviendo en la ciudad. No solo nos mostró los lugares más interesantes desde el punto de vista artístico o histórico, sino que tuvimos la oportunidad de preguntarle aspectos más específicos de la vida y del carácter finlandés: curiosidades como que Finlandia tiene un servicio militar obligatorio, siendo un país que no pertenece a la OTAN o que por ejemplo, tiene un alto número de alcohólicos, protegidos por el gobierno con programas de desintoxicación, prestación y hasta el alquiler de una vivienda gratuita. Por la tarde, volvimos a nuestro aula para seguir profundizando en las características del aprendizaje de una cultura. Debe ser un proceso de interpretación dentro de un aprendizaje constructivo, que dé forma a las actitudes del alumno. 

Consideramos la cultura como una quinta destreza y como debe estar integrada de forma transversal en las otras cuatro restantes. Trabajamos el concepto de “estereotipo”, viendo un video en YouTube llamado “Cross Cultural Communication” de Pellegrino Riccardi. No solo recomiendo su visión por ser un divertido conferenciante sino porque también te hace reflexionar acerca de este concepto. Como conclusión, en grupo estudiamos “critical incidents on cross-cultural communication”, es decir, todas aquellas situaciones en las que surge un conflicto debido a que se mezclan diferentes comportamientos desde el punto de vista cultural. 

 Día 3 
Esta sesión estuvo dedicada a los objetivos y principios para enseñar una cultura y como, en esa andadura, podemos encontrar problemas como el tiempo (debido a que muchas veces tenemos un apretado currículo), el miedo del profesor a no poseer suficiente conocimiento o simplemente una actitud negativa por parte del alumno. Nuestra profesora nos planteó diferentes técnicas y actividades para hacer del aula el sitio idóneo para este tipo de aprendizaje. 

Podría mencionar un par de ellas: desde la más simple, conocida como “culture aside”, en ella el profesor simplemente hace un aparte dentro de la clase, para hacer un breve comentario informal y explicar este aspecto cultural. Otras pueden ser más elaboradas como crear una “isla cultural” dentro del aula con materiales auténticos (posters, mapas, realia, etc) incluso hablantes nativos que el profesor conozca y así crear una presencia visual y tangible de la otra cultura. Acabamos la sesión con actividades prácticas para examinar patrones del día a día y el comportamiento cultural. Aquí la profesora planteó analizar el concepto del tiempo y la puntualidad que tan diverso es en diferentes culturas, así como un ejercicio práctico sobre el concepto de vida privada y vida pública, es decir, qué aspectos de tu vida pueden ser públicos o privados en las diferentes culturas de los alumnos que formábamos parte del curso. 

Día 4 
Esta jornada estuvo dedicada a la competencia intercultural. Nuestra profesora explicó dos modelos diferentes: el modelo de Deardorff y el modelo de Hofstede. Como ejemplo paso a describir el primero de ellos. El modelo que plantea Darla Deardorff está basado en cinco elementos o pasos : actitud (respeto, apertura, curiosidad y descubrimiento hacia esa cultura), conocimiento, destrezas (escuchar, observar y evaluar para analizar, interpretar y relacionar los elementos culturales), resultado interno (adaptabilidad, flexibilidad y empatía) y por último, resultado externo (comunicación efectiva y apropiada) A partir de ahí, llegamos hasta el concepto de “choque cultural” y conocimos diferentes herramientas para abordarlo estudiando “critical incidents”. De aquí podría mencionar la técnica del Radar con los siguientes pasos: 1º reconocer la dimensión cultural, 2º analizar el malentendido, 3º decidir qué opciones están disponibles, 4º actuar sobre la mejor opción y 5º revisar lo que ha sucedido. 

Día 5 
El último día del curso estuvo dedicado a los materiales y recursos que podemos emplear para enseñar la cultura asociada a determinada lengua: textos de diversos tipos, ya sean creados por el propio profesor, auténticos o semi-auténticos (adaptados al nivel del alumno), vídeos, películas, canciones, podcasts, aplicaciones, etc. Este mismo día se hizo la entrega de diplomas y la despedida de todos sus participantes. Como conclusión, me gustaría señalar que para mí este curso ha significado una nueva perspectiva a la hora de enfocar mis clases, creando consciencia de la importancia de la enseñanza de la cultura como parte intrínseca del aprendizaje de las lenguas. Me gustaría finalizar con una frase que la profesora mostró en la pizarra con el objetivo de hacernos reflexionar sobre esto último: “The person who learns a language without learning culture risks becoming a fluent fool” (La persona que aprende una lengua sin aprender su cultura se arriesga a ser un tonto con fluidez). 

 Inma Cotillo, EOI de Alcalá de Henares