Movilidad de aprendizaje por observación (“Job Shadowing”) en Esenler Halk Eğitimi Merkezi, Estambul (Turquía), del 30 de marzo al 3 de abril de 2026
Mi movilidad de Erasmus+ ha consistido en un aprendizaje por observación (“job shadowing”) y ha tenido lugar en Estambul (Turquía) en el Esenler Halk Eğitimi Merkezi (‘Centro de educación pública Esenler’) en Estambul (Turquía) del 30 de marzo al 3 de abril de 2026 en dos centros: Zekai Şengör Kadin Aktivite Kültür Ve Meslek Edindirme Merkezi (‘Centro de Actividades, Cultura y Formación Profesional para Mujeres Zekai Şengör’) y EMEK (Esenler Meslek Edindirme Kursları) (‘Centro de Formación Profesional Esenler’).
Ambos centros ofrecen cursos de formación profesional orientados principalmente a mujeres para facilitar su inserción en el mundo laboral. Algunas de las disciplinas que ofrecen son cerámica, costura y sastrería, bordado tradicional, joyería, repostería, o maquillaje y esteticién; aunque ambos ofrecían además otro tipo de actividades o servicios. Por ejemplo, el Zekai Şengör Kadin Aktivite Kültür Ve Meslek Edindirme Merkezi ofrecía diferentes actividades deportivas como natación o pilates, asesoramiento psicológico y nutricional; y en el EMEK había también clases de informática o de preparación del examen de acceso a la universidad. Por lo que me explicaron, al ser centros públicos, estos cursos tienen un carácter gratuito.
La idea inicial era
principalmente observar y asistir a las clases de inglés de los niveles A1-A2
que se impartían en ambos centros a cargo de la profesora Ayla Türkmen, quien
muy amablemente me abrió las puertas de sus clases y me dejó, no solo observar,
sino también participar durante las lecciones, y me explicó el funcionamiento
de los cursos y el sistema de evaluación que aplican en estos cursos. De hecho,
coincidió que una de las clases era el examen final del nivel A1, por lo que
tuve la oportunidad de ver el tipo de actividades que empleaba para evaluar a
los alumnos. Todos los alumnos (en estas clases, al menos en el centro EMEK, sí
había chicos, aunque eran la minoría, y el perfil del alumnado era de adultos
jóvenes) eran increíblemente atentos y demostraron mucha curiosidad por conocer
de dónde venía yo, qué hacía y por qué estaba allí, así como compartir su
experiencia personal.
No obstante, dado que me encontraba en centros de formación profesional, opté por asistir también a otros cursos para experimentar de primera mano el tipo de enseñanza que ofrecían ambas escuelas. Hay que enfatizar el hecho de que el perfil del alumnado aquí era únicamente de mujeres, la gran mayoría adultas, aunque había algunas más jóvenes (en torno a los 20 años).
Uno de estos cursos fue el de Alfabetización en Turco en el centro Zekai
Şengör, en el que la profesora Zeynep Can enseñaba nociones de lectoescritura a
mujeres predominantemente turcas, pero también de otras nacionalidades. De
igual manera, cubrían el currículum básico de asignaturas como matemáticas, historia,
o ciencias. Toda la enseñanza era en turco, así que como podréis imaginar, mi
nivel de comprensión era nulo, y aún así, me percaté de la buena dinámica de la
clase, la atención personalizada que les daba a las alumnas, el cuidado con la
que les explicaba los contenidos y la atención y dedicación que las estudiantes
ponían en poner en práctica lo aprendido. Fue especialmente revelador darme
cuenta de que la edad de todas ellas estaba cerca o por encima de la mediana
edad y que, aún así, estaban allí con el empeño de crecer y aprender.
Además, me dejaron muy amablemente unirme a algunas de las clases de cocina ofrecidas como parte de la formación profesional de Panadería y Pastelería para mujeres en el centro EMEK, impartida por la chef y profesora Aleyna Elibol, con lo que pude participar activamente en las sesiones e interactuar con las alumnas a su nivel. Puse en práctica mis habilidades reposteras… y sobre todo de “experta” catadora de diversas delicias turcas. De nuevo, la bienvenida fue muy calurosa y me sentí totalmente integrada en las dos lecciones a las que asistí.
Tanto las dos directoras de ambos centros, Sema Özcam en el EMEK y Gülten Topçu en el centro Zekai Şengör, así como todo el equipo de profesoras y estudiantes me trataron con una gran amabilidad. Hay que decir que me dieron todas las facilidades para poder observar las clases que considerara oportunas y que, a pesar de las dificultades de comunicación (dado que la gran mayoría no manejaba el inglés y que teníamos que usar las labores de interpretación de Alyla, la profesora de inglés, o echar mano de traductores automáticos), se mostraron siempre dispuestas a responder todas mis dudas y cuestiones varias sobre el funcionamiento de los centros y los cursos.
El viernes, el último día de mi
movilidad, acudí a la unidad central de gestión de proyectos Erasmus para Formación
Profesional y Educación para Adultos del İstanbul İl Mi̇llî Eği̇ti̇m Müdürlüğü,
o lo que es lo mismo, lo que sería la Dirección Provincial de Educación
Nacional de Estambul, a recoger mi diploma, y donde me entrevisté con Merve
Cingöz y Burcu Ulker, encargadas de supervisar estos proyectos Erasmus y que
habían tomado parte en la organización y asignación de mi job shadowing
en Estambul. Nuestra conversación me informó más en detalle sobre el tipo de
educación que ofrecían los centros en los que se había desarrollado mi periodo
de observación: básicamente, estas escuelas ofrecen por un lado actividades
culturales y deportivas, y por otro, cursos de capacitación profesional que
giran en gran medida en facilitar el emprendimiento de las mujeres en situación
más desfavorable y ambién en promocionar la digitalización.
Realmente participar en este job shadowing me ha mostrado diferentes
enfoques de la educación para adultos. En el ámbito de la enseñanza de idiomas,
observar clases de inglés de niveles A1 y A2 me ha recordado la importancia de
estructurar las clases de manera práctica y comunicativa, así como la adaptación
de las estrategias de enseñanza a alumnos con distintos niveles de competencia.
También ha afianzado mi capacidad
para analizar la dinámica del aula, incluida la participación del alumnado, la
interacción entre profesor y estudiantes, y el uso de materiales didácticos.
Además, observar el diseño del examen final de nivel de inglés me ha ayudado a
comprender mejor los criterios de evaluación y cómo se valoran los resultados
de aprendizaje en contextos educativos diferentes al de las Escuelas Oficiales de
Idiomas.
Igualmente, asistir a una clase de alfabetización en turco ha ampliado mi perspectiva sobre la enseñanza de habilidades básicas de lectura y escritura, especialmente en entornos multiculturales donde el alumnado puede tener trayectorias educativas muy diversas. Esta experiencia ha puesto de manifiesto la
importancia de la inclusión, la
paciencia y la capacidad de adaptación en la enseñanza. Asimismo, participar en
sesiones de formación profesional, en particular en el curso de Panadería y
Pastelería, ha reforzado mis habilidades de comunicación intercultural.
En conjunto, esta movilidad ha servido para ampliar mi conciencia pedagógica, mi flexibilidad como docente y mi confianza en el sistema educativo público para seguir creando oportunidades en un marco de equidad, igualdad y responsabilidad social.
Sofía de Andrés Paradinas
Dpto. de Inglés
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